El Caimán sí tiene quien le Escriba
Dos revistas distintas en sus perfiles editoriales, pero unidas en la concepción de contenidos que atrapen al lector ideal, ese que busca y encuentra en estos espacios la posibilidad del diálogo y el conocimiento. La unión de estas dos publicaciones en una presentación común es, al final de cuentas, un pretexto para unir voluntades y mantener relaciones de trabajo entre la Editoria Abril, desde donde se gesta El Caimán Barbudo y el Instituto Cubano del Libro con su Centro Dulce María Loynaz, encargado de concebir La Letra del Escriba.

Esa fue la intención de un encuentro que permitió a sus fieles lectores acercarse a una u otra publicación. En la tarde del viernes 18 de octubre se presentaron los dos últimos números de La Letra… y las recientes entregas de El Caimán…
Edel Morales, director de La Letra… junto a su jefa de redacción la escritora Basilia Papastamatiu, se refirieron a los casi 20 años que cumplirá la revista en el año próximo y las posibilidades que ofrece para la publicación de contenidos sobre la literatura cubana e internacional.
Esta revista también se encuentra en la web, como otro canal de comunicación y en estos años ha sido un vehículo para la promoción de libros y autores, tanto de carácter nacional como extranjero.
Por su parte, Basilia repasó las particularidades en la conformación de cada uno de los números de La Letra del Escriba, también aseguró que es una revista inclusiva: “no es una publicación de tendencia, ni coloquial, ni surrealista, ni postmoderna, literatura comprometida…, todas las tendencias siempre que posean una calidad, tienen cabida aquí, por eso van a encontrar a autores diversos en sus páginas”.
“Lo importante de darle a los lectores el panorama editorial de lo que se hace en todo el mundo actualmente, y en el pasado. Tratamos de abrirle para que busquen sobre la buena y la nueva literatura”, dijo la Papastamatiu.
Del número 157 de La Letra…, Basilia recomendó el ensayo “Para llegar a Persépolis”, escrito por Jesús David Curbelo sobre la novela gráfica Persépolis (2000-2003) de la escritora iraní Marjane Satrapi; la poesía de Miguel Barnet incluida en el volumen En el humo inasible de los idos, publicado por Ediciones Matanzas y la entrevista realizada por la periodista Astrid Barnet al poeta y promotor Karel Leyva “Es junto a la poesía como mejor me siento”.
Otros textos constituyen valiosos documentos del pasado literario cubano, uno de ellos, es las nuevas miradas sobre el valor de Oppiano Licario, la novela inconclusa de José Lezama Lima. Un análisis sobre la obra de la escritora cubana María Elena Llana como parte del taller crítico realizado en el propio Centro Dulce María.
En sus páginas finales, este número de La Letra del Escriba incluye una reseña del libro El juego de la memoria titulada “Riquísimo mundo: El juego de la memoria”, por el escritor e investigador Virgilio López Lemus y una sobre Señores de la oscuridad. El gótico en el cine, libro de Alberto Garrandés, publicado por Ediciones ICAIC, escrita por Ricardo López y nombrada “En la ruta de lo inefable”.
Mientras que en el número 158, aparecen: una entrevista a Antonio Armenteros, realizada por la poeta e investigadora Caridad Atencio, junto a una aproximación de Alberto Marrero a la obra de Marilyn Bobes y otros textos.
Sobre El Caimán…, Rafael Grillo, su jefe de redacción ofreció una caracterización general de la publicación y la línea editorial seguida a lo largo de su trayectoria. También expresó que en la dinámica de esta publicación que en su larga vida como identidad ha sido representar a las nuevas generaciones, desde su inicio, cuando lo fundaron un grupo de poetas, periodistas y escritores.
“En sus páginas aparezcan esa evolución de aquellos artistas más jóvenes”, y se privilegia las visiones que tengan los jóvenes sobre los procesos culturales, refirió Grillo.
Por otra parte, Grillo explicó que, a partir de ahora, la salida de esta publicación será de cuatro números por año, quizás a partir de ahora su identidad visual se parezca un poco más a La Letra del Escriba, debido a que asuma un nuevo formato.
El periodista y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana Max Barbosa fue el encargado de presentar las últimas entregas de El Caimán…, donde pertenecen cuatro números recién salidos de imprenta.
Sobre este tema, en este propio espacio, referí un texto titulado “El regreso del Caimán”, donde agradecía la salida de este réptil que pretende seguir siendo retrato del tiempo cultural cubano.
Los números 408 (septiembre y octubre del 2018), hasta el 411 (marzo y abril del 2019) fueron referidos por Barbosa en un rápido repaso por los principales textos que se agrupan en cada uno de estos.
La Letra del Escriba y El Caimán Barbudo han unido sus páginas a un espacio común para que sus lectores conozcan sus últimas entregas y así continuar promoviendo la literatura cubana.