Las redes sociales y los niños

Existen adultos totalmente carentes de tacto e inteligencia cuando escriben en las redes sociales. Los niños, lógicamente, aún menos. Y eso puede conllevar a determinados peligros en este mundo tan interconectado por medio de este medio. Desde niño se debe aprender a limitar el tipo de información divulgada.

Los niños deben comprender cuáles datos personales deben permanecer totalmente en privado como el número de las cuentas bancarias u otros datos financieros personales o familiares.

Peligros en las redes sociales

mismo o sus familiares, viajes y proyectos o subir foto, comentarios e incluso videos capaces de dañar su propia reputación o la de otras personas magulladas en sus sentimientos. Son acciones que pueden tener desagradables consecuencias dentro y fuera de la red.

Educación y buen lenguaje

Los niños deben ser alertados sobre publicar las cosas que no molesten a otras personas o no sean perjudiciales para sí mismos o sus familiares pues estos mensajes pueden llegar a los celulares de más personas de las deseadas aunque se tenga programado un elevado nivel de seguridad.

Lo antes posible los niños deben aprender a utilizar un lenguaje educado y reflexionar sobre las fotos a subir y jamás alterar las utilizadas por otra persona pues la información publicada en línea no se puede eliminar. Las informaciones ya guardadas en las computadoras de otras personas, son prácticamente inaccesibles para los arrepentidos.

Ser auténticos

Ni los  niños ni nadie, jamás deben simular ser otra persona pues es ilegal una suplantación de esa índole y acarrearles desagradables consecuencias así como evitar conversaciones de contenido sexual pues pudiera ser una trampa para ese menor de edad; si los niños y adolescentes no hablan de sexo con extraños o conocidos por esta vía, tienen menos probabilidades de entrar en contacto con pervertidos, acosadores o abusadores. Se deben ignorar y bloquear a este tipo de individuos sin dudarlo ni un minuto.

Hablar bajito

Escribir mensajes de texto llenos de letras mayúsculas o gran cantidad de signos de exclamación, o emplear unas letras grandes bien destacadas es lo mismo a gritar y al común de las personas no le gusta que le hablen a gritos.

Papel de los adultos

Los mayores deben configurar las opciones de privacidad de las cuentas de chat y video de sus hijos a un nivel lo más  alto posible y enseñarles cómo hacerlo por ellos mismos y quienes deberían tener permiso para ver sus perfiles.

Las cuentas personales son privadas pues no se trata de simples anuncios publicitarios que mientras más divulgados y alcancen a más personas, mejor.

Actuar ante la duda

Quien esté preocupado pues deduce una conducta riesgosa de su hijo menor de edad, debe explorar los sitios de redes sociales que frecuenta ese pequeño para ver el tipo de información colocada por él. Y si se están haciendo pasar por otra persona,  busque por el nombre o apodo de su hijo, escuela, pasatiempos favoritos, grado que cursa o vecindario, repréndalo y edúquelo al respecto.

La misma necesidad de saber  quiénes son los amigos de sus hijos en el mundo real, es una magnífica idea idea enterarse con quién o quienes ellos están hablando en línea.

Instintivamente

Se debe educar a sus chicos a confiar en su olfato invisible, sus instintos.  Y actuar al respecto cuando tengan alguna sospecha.

La confianza excesiva siempre ha ido una malísima consejera.

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández
Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *