Vie. Oct 18th, 2019

El acusado se convirtió en acusador

Que nadie se sienta acusado de ser autor intelectual del asalto a los cuarteles Moncada y Céspedes. ¡El único autor intelectual del 26 de Julio es José Martí, el Apóstol de nuestra independencia!

                                                                                                                                                                                 Fidel Castro Ruz

El juicio del Moncada comenzó el 21 de septiembre del propio año de 1953, en la Sala del Pleno de la Audiencia de Oriente, y en ella transcurrió el juicio para todos los acusados, con excepción del doctor Fidel Castro, hasta iniciado el mes de octubre.

Es preciso recordar cómo se llevó a cabo aquel proceso que culminaría con el alegato de autodefensa pronunciado por Fidel, conocido hoy mundialmente como La Historia Me Absolverá  gracias a la joven periodista Marta Rojas, el mundo pudo conocer el inicio, el desarrollo y el último día de ese juicio

Fidel Castro fue presentado el 21 de septiembre, esposado, sin haber podido ver a su defensor previamente y desconociendo el sumario del proceso según refieren los documentos consultados.

En total indefensión, al no contar con los instrumentos jurídicos elementales, solicitó hacer uso de su condición de abogado y asumir su propia defensa, derecho constitucional que no tuvieron otra alternativa que aceptar.

Se refiere que a partir de ese día sería mantenido en una celda, separado del resto de los combatientes, en la prisión de Boniato. No es hasta el 16 de octubre que procederían a juzgarlo. Esta vez en una salita improvisada en el local de estudio de la Escuela de Enfermeras del Hospital Saturnino Lora.

Fue allí, y en esas increíbles condiciones, que pronunció su contundente alegato, y terminó con la famosa frase: “Condenadme, no importa, la historia me absolverá” con fuerza de futuro, que hoy parecen escucharse como pueblo.