Historias bajo la luna blanca

Historias bajo la luna blanca, exposición del artista visual Brian Sánchez Jiménez. (Foto: Ana Margarita Sánchez Soler)
Historias bajo la luna blanca, exposición del artista visual Brian Sánchez Jiménez. (Foto: Ana Margarita Sánchez Soler)

El arte tiene la virtud de quebrantar toda realidad y apegarse a las formas e historias que la vida cotidiana no siempre posee.

Es en esa cualidad de lo ilusorio, así como en la facilidad para corromper el orden de los fenómenos y la naturaleza, que radica una de las seducciones en la creación pictórica.

Fehaciente demostración de imaginerías y ensueños propone por estas jornadas de agosto el artista visual Brian Sánchez Jiménez, en el Hotel Memories Miramar.
 
La instalación hotelera, ubicada en Quinta Avenida y 74, en el habanero municipio de Playa, deleita tanto a los huéspedes como a seguidores de las artes plásticas que enrumban sus pasos hacia las Historias bajo la luna blanca, muestra de este fantasioso artista que nos ha regalado en no pocas ocasiones su noción de la figura femenina por medio de su obra y que ahora emprende un viaje interplanetario entre cuerpos que evocan la infinitud.
 
La luna se convierte en centinela de lo inmenso. También es la guía del periplo que provocará asombros al develar espacios poco frecuentados por el pensamiento, quizás debido a su inmensidad. Es probable que el hombre de afán ególatra olvide mirar al firmamento y cuerpos celestes, pero ahora Brian recuerda con estas piezas el carácter magnánimo e infinito del universo.
 
El artista reconecta al ser humano con el macro mundo del que a veces nos creemos independientes. Esta exposición reconstruye el canon naturaleza desde una mirada que excede la vida observada desde enfoques tradicionales o agotados en la creación contemporánea. Lo vivo surge aquí de una empatía entre seres humanos y figuras planetarias.
 
Los amantes se abrazan en un medio que nos resulta extraño para el amor; los sentimientos parecen no gravitar, se sienten a gusto en la levitación. El hombre se mezcla con circunferencias, asteroides, células y quizás algún que otro residuo chatarra que desanda el espacio en el que la Tierra y la Luna son solo ingredientes para un sueño de proporciones incalculables.
 
Historias bajo la luna blanca nos muestra a un artista que no teme a las grandes confesiones y por eso devela su particular modo de entender la existencia, la mortalidad, el devenir. El público podrá disfrutar con estos óleos, acrílicos, tintas y lienzos que nos convidan a exorcizarnos del límite y comprender el mundo desde otra perspectiva, preferiblemente desde un cráter en el centro de la Luna.

moda/rm

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