Mie. Sep 18th, 2019

Arte en la Rampa, homenajes en el cartel

Carteles del cine cubano. (Foto: El Mundo)
Carteles del cine cubano. (Foto: El Mundo)

Entre las manifestaciones artísticas que mantienen un diálogo constante con la cartelística podría situarse al cine, que durante varias décadas ha recibido el respaldo de ese soporte bidimensional con una factura atractiva, pero sobre todo con una riqueza conceptual y estética que no siempre encontramos en carteles dedicados a promocionar otras disciplinas artísticas.

La multiplicidad de colores, estilos, simbologías y los magistrales ejercicios de síntesis distinguen al cartel cubano, que desde el surgimiento del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC) en 1960 ha sido aliado incondicional de la cinematografía en la Isla y que de modo exponencial ha crecido sobre sí mismo como técnica, mostrando gran solidez tanto en el aspecto temático como visual.

Durante este verano el Pabellón Cuba, recinto que acoge la popular feria Arte en La Rampa, reserva para el visitante un encuentro cara a cara con la obra de algunos diseñadores cubanos que han dedicado parte de su quehacer al cartel en vínculo estrecho con el ICAIC, institución que celebra durante este 2019 sus 60 años.

Los artistas que integran la muestra han querido ser partícipes de ese agasajo por las seis décadas y con tal intención se insertaron dentro del recinto ferial capitalino emplazado en plena rampa habanera, donde el encuentro con la cartelística puede ser una repentina y grata sorpresa.

Mientras recorren las áreas del Pabellón Cuba, algunos visitantes se topan con el túnel que alberga las obras de Julio Eloy, Mario Rivas, Eduardo Muñoz Bachs y otros exponentes del arte gráfico cubano cuyos trabajos exceden la temática cinematográfica; aunque sin dudas, el cine es punto clave en la concepción de la expo.

En agosto la selección de carteles aporta un atractivo punto de giro a las expectativas de algunos visitantes que acuden tentados sobre todo por los productos de valor utilitario que ofrece Arte en La Rampa.

En este 2019 de especial significación para el ICAIC, sus trabajadores y el cine cubano sienten doblemente llamativas estas propuestas que evocan la memoria de la cinematografía cubana y que ha tendido un puente directo hacia la cartelística en ese maridaje visual que permite la legitimidad simultánea y recíproca entre el cine y los diseños que lo promueven.

 

moda/rm