Mie. Sep 18th, 2019

Los mágicos 60, el cine

Por: Ana Margarita Sánchez Soler (asanchez@enet.cu)

El cine 23 y 12 vive por estos días gran afluencia de quienes viajan en el tiempo para revivir escenas de una filmografía emotiva y musical durante el Festival de Cine de Verano.

El cine español logró, quizás como pocas cinematografías del mundo, conciliar la música y la trama en un período cumbre para el séptimo arte y la creación musical. Para reverenciar esos memorables años del pasado siglo que muchos llaman década prodigiosa, la Cinemateca de Cuba ha diseñado un programa de exhibiciones que se insertan en el festival de cine veraniego.

El mes de agosto llega con el ciclo Los mágicos 60: el pop español de la década que aviva las nostalgias de quienes en pleno apogeo de aquella música acompañaron sus historias de vidas con grandes estrellas como Julio Iglesias, la Massiel, el Dúo Dinámico o Raphael.

Todos ellos alcanzaron una extraordinaria popularidad en Latinoamérica y particularmente en Cuba donde causaron verdadera sensación los filmes que registran el brío del género pop.

Para acceder al esplendor logrado por esa música a escala global es necesaria una aproximación al panorama español y un modo certero podría estar en este ciclo cinematográfico que está disponible en varias tandas: a las 18:00 horas los miércoles, jueves y viernes; mientras que los sábados y domingos serán a las 17:00 y 20:00 horas local respectivamente.  De ese modo se distribuye un cronograma fílmico en el que se insertan 19 cintas, en su mayoría de ficción.

Abundan los jóvenes que por herencia familiar han accedido a referentes importantes de la década prodigiosa, e incluso han llegado a simpatizar con exponentes de ese período; sin embargo, el contacto con tal creación ha sido en muchos casos disperso o aleatorio. Esta selección de películas pudiera ser la oportunidad ideal para sistematizar de un modo orgánico la fusión entre música y cine que es reflejo del arte, pero también de circunstancias espirituales propias del momento.

En el campo creativo más que el azar determina la consecuencia. Es por ello que la fiebre popera de los años sesenta y setenta logró anclajes en un cine que devela conflictos en ocasiones livianos, pero testigos de un tiempo y sus gentes.

Algunas de las propuestas que los cinéfilos, melómanos o públicos ocasionales podrán disfrutar son La cera virgen (1972), Cantando a la vida (1969), Botón de ancla (1960), Un rayo de luz (1960), Ha llegado un ángel (1961), Solo los dos (1968), Como dos gotas de agua (1963), Dos chicas locas, locas (1964), y otras películas muy taquilleras de la época.

Una de las propuestas que sobresale en la lista dado su éxito entre los hispanos y por la gran acogida que ha tenido en Cuba es La vida sigue igual (1969); filme de Eugenio Martín, protagonizado por uno de los grandes ídolos de la canción: Julio Iglesias. La pieza musical homónima dio origen al filme y está incluida en el fonograma Yo canto, de 1968, perteneciente al artista. Dicho tema le permitió acaparar la atención de Europa durante el Festival de la Canción de Benidorm donde se alzó con el más alto galardón.

El cine 23 y 12, sede de la Cinemateca de Cuba, vive por estos días una gran afluencia de quienes viajan en el tiempo para revivir escenas de una filmografía emotiva y musical que no en balde tuvo tanta aprobación del público en Hispanoamérica. El cine español de los sesenta supo conectar con la gente a partir de una mixtura atractiva entre música y drama. Actores y cantantes inolvidables acaparan una vez más el aplauso de sus seguidores con este Festival de Cine de Verano.