Pensar en Fernando Ortiz

Que su obra adquiera la condición patrimonial es decisión más que juiciosa y de alta estima para todos los intelectuales cubanos que han bebido de su sabia.

Hace pocos días la obra del pensador cubano Fernando Ortiz fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación durante una ceremonia que tuvo por escenario el Colegio Universitario San Gerónimo en medio de los homenajes por el aniversario 138 de su nacimiento, ocurrido el 16 de julio de 1881 en La Habana. 

Encontrarse con la biografía de Fernando Ortiz supone un ejercicio de expansión a múltiples horizontes; puesto que su vida estuvo marcada por la incursión en numerosas disciplinas del conocimiento, la ciencias y las artes; todo ello teniendo como base al hombre, sus esencias, conflictos y creaciones.

Entre las facetas que componen su historial figuran las de criminólogo, etnólogo, lingüista, musicólogo, folklorista, economista, historiador y geógrafo; pero no es únicamente la multiplicidad de saberes lo que despunta en Ortiz, sino la profusión que alcanzó en esas esferas: siempre optó por llegar a lo más recóndito de cualquier materia. 

Que su obra adquiera la condición patrimonial es decisión más que juiciosa y de alta estima para todos los intelectuales cubanos que han bebido de su sabia; entre ellos Miguel Barnet, discípulo de Ortiz y el Historiador de la Ciudad Eusebio Leal Spengler, quienes participaron en el cónclave de nombramiento y rememoraron los méritos del eminente sabio cubano.   

Fernando Ortiz es considerado el tercer descubridor de Cuba, precedido únicamente por Cristóbal Colón y Alejandro de Humboldt, lo cual se debe a los resultados emanados de indagaciones que lograron fundamentar los procesos culturales cubanos desde sus raíces hasta las reconfiguraciones signadas por el tiempo.

Los estudios sobre racialidad que llevan la firma de este gran intelectual cubano han conectado el pasado y presente dejando a la posteridad un referente obligatorio para entendernos en tanto sociedad, nación e idiosincrasia.

Poseedor de una conciencia política clara, Ortiz denunció con entereza la hostilidad hacia su país y resalta al respecto su participación en un encuentro de la Asociación Americana de Historia, donde abordó la acción negativa de Estados Unidos sobre la Isla en el aspecto económico y social. 

Defensor de la igualdad entre todas las razas, interesado por conocer el espíritu humano y conmovido por la noble creación del individuo, Fernando Ortiz es uno de los más trascendentales pensadores cubanos. Afortunadamente su obra se suma a nuestro rico caudal patrimonial.

 

 

 

 

 

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