Guillén, poesía y nación

Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

Él es uno de los intelectuales y creadores más prominentes de Cuba en cuyo pensamiento radica una devoción marcada a su tierra y sus gentes más humildes.

La música se levanta entre la poesía de Guillén y suena a maraca, a clave cubana. Repican los pies en la danza de un negro bembón tan pícaro como presuntuoso. Así surge el sabor de lo cubano.

Nicolás Guillén está totalmente enraizado al ímpetu criollo. Su poesía de grandes esencias populares se ha erigido como cúspide en medio de la creación literaria que encuentra en la cubanidad su razón primordial.

Guillén logró un estilo propio, conquistó esa cara aspiración de muchos poetas: dejar entrever su nombre con unas pocas estrofas. Tras conmemorar el pasado 10 de julio los 117 años de su natalicio, la impronta de nuestro Poeta Nacional recibe honores de quiénes reconocen no solo su destreza creativa, sino también su rol como intelectual cubano.

Este 16 de julio se cumplieron 30 años de su partida física. En esa confluencia de fechas los homenajes a Guillén acontecen impulsados por diversas instituciones y en múltiples espacios. La fundación que lleva su nombre realiza una jornada de recordación y homenaje al ilustre cubano.

Entre las iniciativas más llamativas se encuentra la inauguración oficial de la escultura esculpida en homenaje a Guillén por el escultor cubano Enrique Angulo. La imagen del célebre escritor cautiva a transeúntes que bien lo conocen y le regalan miradas curiosas en las inmediaciones de la Avenida del Puerto.

Dicen quienes estuvieron cerca del poeta que su amor por La Habana era tan extenso como el mar que baña sus costas y que la Alameda de Paula era destino predilecto en los periplos que solía emprender por la ciudad como si su andanza fuese nueva cada vez.

Por estos días la galería Villa Manuela de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba acoge la exposición Iba yo por un camino, que presenta la obra de varios artistas plásticos cubanos que han optado por rememorar desde el arte, a la figura de Guillén y su valiosa obra escritural. La muestra cuenta con la curaduría de Lesbia Vant Dumois.

No son pocos los personajes que han sido legados a la posteridad por la poesía de Guillén, alimentada del costumbrismo y simpáticos personajes y estampas. Su obra fue crónica de los tiempos y voz de la sociedad cubana que le tocó vivir.

Algunas de las publicaciones más conocidas de Nicolás Guillén son Sóngoro Cosongo, Motivos de son, Cantos para soldados y sones para turistas; y no son pocos los que cantan gustosos a las puertas de esa muralla abierta a la bondad y cerrada a los oprobios.

Nicolás Guillén es a todas luces uno de los intelectuales y creadores más prominentes de Cuba en cuyo pensamiento radica una devoción marcada a su tierra y sus gentes más humildes. Sirvan estos aniversarios de su nacimiento y partida para recordarlo en cada rincón de su querida Habana.

 

 

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