Lun. Sep 23rd, 2019

¿Cómo eliminar las excusas para no hacer ejercicios?

Hacer ejercicios con regularidad ayuda a prevenir muchas enfermedades y a dar más energía y claridad mental porque aumenta la circulación de la sangre hacia el cerebro y además, bien oxigenada. Pero es esencial tener fijo en mente ese propósito.

Muchas veces se rechaza la ropa de ejercicio y el calzado deportivo esgrimiendo diferentes excusas. Es cambiado por horas de sedentarismo frente al televisor o la computadora sin traer ningún beneficio para la salud, sino todo lo contrario.

Sencillamente las personas deben encontrar modos, maneras de cómo organizar un rato de ejercicio.

PARA COMENZAR CON LOS EJERCICIOS

Cuando eso sucede, existen muchos métodos, todos muy efectivos. Por ejemplo, si no encuentras  tiempo para comenzar la activación muscular, uno de ellos es dividir esa actividad en períodos más cortos, como caminatas de 10 minutos y planificar los ejercicios por agenda como si fuera una actividad más en el día, pero siempre como una de las prioridades.

Si los ejercicios aburren, es preciso hacerlos con un grupo de amigos así como variarlos. Puede realizarlos en la casa, escuchando música, contemplando un video de ejercicios aeróbicos o participar en clases de gimnasia grupal.

PARA LOS MUY OCUPADOS

Si consideras no tener tiempo porque trabajas o estudias todo el día, selecciona actividades capaces de realizar sin importar el clima o la hora del día, como ciclismo de bicicleta estática, ejercicios de fuerza, subir escaleras, seguir ejercicios a través de videos, ponerte a bailar o ve de compras caminando. En resumen, selecciona actividades cortas sin dependencia del buen clima o de la luz del día y el horario; luego hazles un lugar en tu rutina diaria dentro de tu propio domicilio.

Si no cuentas con equipos en la casa, puedes hacer ejercicios al aire libre seleccionando  actividades que no requieran una instalación o de equipos especiales, o incorporando la actividad física en tu rutina diaria, como caminar hacia o desde el trabajo aunque sea un tramo de ocho o diez cuadras con zapatos apropiados o andar en bicicleta. También utiliza las escaleras todo lo frecuentemente que puedas.

EL VIAJANTE

Si viajas a menudo y no encuentras el momento apropiado, puedes averiguar las instalaciones de acondicionamiento físico hacia donde te has trasladado, parques o senderos para caminar disponibles en el lugar de destino, da buenos paseos a paso vivo por la terminal de trenes, ómnibus o aeropuerto, estírate y camina durante el viaje, o toma descansos cortos para caminar durante un recorrido por  carretera si vas en tu propio transporte.

También  puedes hacer ejercicios en la habitación del hotel o de la casa de visita, o caminar por los pasillos y subir por las escaleras del hotel.

PARA MOTIVARTE

Si has perdido la motivación por haber sufrido lesiones durante un ejercicio, debes ser cuidadoso cuando los comienza y tomar precauciones como es calentar antes de hacerlos,  hablar con un médico especializado sobre cómo realizarlos de manera adecuada para la edad, tu nivel de condición física, habilidad y estado de salud, comenzarlos lentamente con pocas repeticiones al principio y darle al cuerpo la oportunidad de acostumbrarse.

Si te has  lesionado, pregunta a un buen entrenador qué puedes hacer y selecciona actividades físicas donde no involucres a las partes  lesionadas.

DURANTE UNA ENFERMEDAD

Si te sientes enfermo debes visitar a su médico y evita los ejercicios vigorosos mientras estés así, aunque es posible ejercitarte con una intensidad reducida.

No  debes hacer ejercicio cuando hay fiebre, dolor en el pecho, dolores musculares generalizados, tos con catarro, diarrea, escalofríos, ganglios linfáticos inflamados, náuseas o vómitos, dificultad para respirar o cansancio extremo.

Si te sientes muy estresado como para hacer ejercicio, debes adoptar un programa moderado de actividad física para tiempos estresantes,  consultando tu caso con un profesional de salud. Y siempre piensa en el ejercicio como una forma de reducir el estrés.

SI SIENTES AGOTAMIENTO

Quien sienta temor al agotamiento debe conocer e identificar los signos de sobre-entrenamiento, como fatiga continua, dolor muscular o dolores en las articulaciones.

Cuando eso sucede, se deben variar los tipos de ejercicio, así como su intensidad y orden. Incrementar la duración e intensidad de los entrenamientos poco a poco e incorporar solo los ligeros con sus días de descanso. Pero ante todo, asegúrate de dormir lo suficiente y comer todos los días una dieta saludable.

Quien no pueda pagar un gimnasio, debe seleccionar actividades que puedas hacer por su cuenta, como caminar, trotar o bailar la suiza. Debes identificar opciones económicas y convenientes, como clases gratuitas en parques deportivos o gimnasios estatales.

Las circunstancias y los desafíos pueden cambiar con el tiempo; por lo tanto, reevalúa las soluciones según sea necesario, pero nuca dejes de incluir el ejercicio en la rutina diaria.

TIEMPO SEMANAL DEDICADO A LOS EJERCICIOS

Debes intentar hacer por lo menos, un total de 150 minutos de actividad aeróbica de moderada intensidad o 75 minutos de alta intensidad cada semana, o una combinación de ambos. Lo ideal es hacer esta cantidad de ejercicio distribuidos durante varios días de la semana, en lugar de hacer todo en sólo un par de días.

Puedes hacer  actividades de fortalecimiento 2 veces por semana, como levantar pesas, trabajar con bandas elásticas o hacer abdominales y flexiones.

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

  Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba

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