Mie. Sep 18th, 2019

El Mayor llegará a la gran pantalla

El cine cubano continúa apostando por la historia patria para dar forma a sucesos y personalidades que cabalgan en la memoria de todos

Ana Margarita Sánchez Soler
asanchez@enet.cu

El cine cubano continúa apostando por la historia patria para dar forma a sucesos y personalidades que cabalgan en la memoria de todos: Martí, Maceo o Máximo Gómez, son algunos de los héroes cubanos que la cinematografía nuestra ha querido abordar y próximamente llegará a la gran pantalla la figura de Ignacio Agramante.

El Mayor es el título de la cinta producida por el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC) que aspira a reflejar la vida de ese camagüeyano ilustre, cuya labor en la gesta emancipadora cubana es de incuestionable valía. El cineasta Rigoberto López emprendió la dirección de este proyecto fílmico; pero la muerte le sorprendió en pleno proceso creativo, por lo que Ángel Alderete debió asumir la encomienda de finalizar la obra.

Con total respeto a las ideas definidas por Rigoberto López, hereda Alderete este reto que entraña varias responsabilidades: plasmar la biografía de una personalidad de enorme dimensión para los cubanos; honrar el quehacer del iniciador del filme, quien fuera un amigo muy querido; y asumir el complejo proceso de culminación que requiere un filme con estas características.

La película, que incluirá numerosas escenas de combate y contará con música de José María Vitier, se encuentra en la fase de posproducción que debe extenderse hasta el mes de diciembre; fecha en que Ángel Alderete llevará el filme a España para los procesos de mezcla.

Es un hecho que los cubanos gustan de ver los sucesos cardinales de su cronología histórica reflejados en el cine. Aún están vivas las emociones de aquellos días en que observábamos por primera vez títulos como Clandestinos; José Martí, el ojo del canario; y más recientemente Inocencia, que arrebató lágrimas a un público evidentemente conmovido.

Los héroes son perpetuados en la memoria colectiva por sus arriesgadas hazañas o el temple demostrado ante decisiones claves, en el caso de Agramonte una de esas páginas memorables de su historial fue el rescate de Sanguily en octubre de 1871.

La gente de esta Isla conoce muy bien la estirpe valerosa de Agramonte; y Alderete es consciente de ello. Por tanto, aunque asume con expectativa este proyecto, piensa constantemente en que los receptores del filme queden complacidos con esta historia de 120 minutos.

Cierto es que resumir una vida como la de Agramonte en apenas dos horas puede resultar un reto, pero el público encontrará una vasta aproximación a sus hitos y también a la esencia humana propia de cualquier individuo.

El realizador que ahora asume la puesta en pantalla tuvo a su cargo el diseño de fotografía en Inocencia, filme de Alejando Gil. Esta vez su rol es más abarcador. Consciente de la dificultad que tal faena entraña, Alderete regalará a todos los amantes de la historia una pieza de ficción donde se entrecruzan múltiples y hermosos homenajes.