Revista Especial Arte y compromiso: un siglo de Santiago Álvarez

Las imágenes de este cineasta son el rostro de nuestra nación cargada de sucesos políticos, sociales y culturales; y la revista, que ahora está a disposición del público, bien lo confirma

Revista Especial Arte y compromiso: un siglo de Santiago Álvarez

Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

La obra del cineasta Santiago Álvarez ocupa dentro de nuestra cinematografía un espacio cimero. Ya sabemos que cuando los hombres de cultura e intelecto vastísimos parten para siempre, se les estima en mayor dimensión; pero Santiago es recordado por razones de mayor peso: él contribuyó a dar forma y contenido a lo que hoy llamamos cine cubano.

En este 2019 han sido disímiles las acciones para honrar la memoria y creación del intelectual con motivo de su centenario. Quienes conocen la magnitud de la documentalística realizada por él, retornan a su obra de manera incansable. Es necesario que ese cine sea descubierto todos los días.

La Revista Especial Arte y compromiso: un siglo de Santiago Álvarez es ya un hecho gracias a la iniciativa de la Oficina que lleva su nombre y dirige Lázara Herrera, quien fuera compañera en la vida del reconocido artista. Esta publicación constituye un valioso dossier sobre la figura de Santiago Álvarez desde una amplia y orgánica perspectiva.

La publicación pone frente al lector importantes referencias, descripciones y análisis sobre la obra de Santiago Álvarez, a la vez, evoca el imaginario de su producción desde el criterio de algunos cineastas que tuvieron el privilegio de coexistir en el espacio del prestigioso documentalista cubano.

Una de sus proezas fílmicas son los Noticieros ICAIC Latinoamericanos, considerados por no pocos críticos como la más valiosa contribución de Santiago al cine cubano. No solo enriquecieron el ámbito nacional, sino que impactaron en el panorama cinematográfico de todo el subcontinente.

La revista constituye un material de enorme valor: ofrece la posibilidad de acceder a la biografía de Santiago Álvarez a partir de su obra. Este es probablemente uno de los más acertados modos de conocer a cualquier ser humano que se haya consagrado en el arte y el pensamiento cultural.

Las imágenes que este cineasta llevara a la gran pantalla son rostro de una nación cargada de sucesos políticos, sociales y culturales de un atractivo innegable. Santiago convirtió a la cámara en el mejor testigo de esos momentos; y la revista, que ahora está a disposición del público, bien lo confirma.

Las más de cien páginas que componen la publicación es otra iniciativa plausible para celebrar un siglo de existencia porque Santiago late en el cine cubano como si no se hubiese marchado nunca. Su impronta alimenta generaciones de creadores noveles y sigue ocupando sitio distinguido entre gente de cine.

 

 

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