Bicicleta y salud
El riesgo de enfermedades cardiovasculares en individuos con obesidad que utilizan la bicicleta para ir al trabajo es mucho más bajo que en aquellos que se desplazaban de manera sedentaria

Por: M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *
Según una investigación presentada en la 26th European Conference on Obesity realizada recientemente, se demostró como las personas obesas que se trasladan en forma activa entre su casa y su trabajo, sobre todo los que emplean la bicicleta como forma de transportarse, pueden disminuir su riesgo de mortalidad total y de enfermedades cardiovasculares, en comparación con los sedentarios, quienes se trasladan a sus trabajos en automóvil, y por extensión, en transporte colectivo.
El aumento del riesgo de mortalidad total fue observado cuando se compararon a las personas con obesidad que se trasladaban al trabajo en bicicleta o caminando..
El riesgo de enfermedades cardiovasculares era mucho más bajo entre individuos con obesidad que utilizaban la bicicleta para ir al trabajo, que en aquellos que se desplazaban de manera sedentaria, pero que estaba aumentado en los obesos caminantes, lo que indica que la intensidad del ejercicio puede desempeñar un papel en el nivel de sus beneficios.
Calidad del traslado activo
El traslado activo al trabajo podría desempeñar un papel menguado cuando se analizó la relación entre obesidad y mortalidad por todas las causas, pero lograr mejorías en las enfermedades cardiovasculares puede necesitar una manera de traslado activo más vigorosa, como la bicicleta, y por supuesto, alcanzar un peso normal.
¿Es el ejercicio constante, diario, de moderado a vigoroso, o es en realidad remplazar con ejercicio la conducta inactiva, a veces sedentaria, que implica desplazarse en automóvil?, ¿o una combinación de los dos factores?
Como se esperaba, los participantes en el estudio con obesidad que se trasladaban de manera sedentaria al trabajo, tuvieron un aumento de manera estadísticamente significativa en el riesgo de mortalidad por todas las causas y de enfermedades cardiovasculares, en comparación con quienes se desplazaban en forma activa y además tenían peso normal.
La influencia negativa de la obesidad
La mortalidad cardiovascular también aumentó de manera estadísticamente significativa en las personas obesas que acudían a sus trabajos de manera pasiva, en comparación con las personas con peso normal que se desplazaban en forma activa.
Los individuos con obesidad que se trasladaban en forma activa tuvieron un aumento de manera estadísticamente significativa en el riesgo de enfermedad cardiovascular, al compararse con los que se desplazaban también en forma activa y tenían peso normal.
La obesidad juega su papel negativo
Para explorar la evidente falta de relación entre la mortalidad total y la frecuencia de enfermedades cardiovasculares en personas con obesidad que se desplazan en forma activa al trabajo, los investigadores analizaron la intensidad del ejercicio físico
Encontraron que los ciclistas con obesidad tenían un riesgo de enfermedades cardiovasculares 44 por ciento menor que aquellos que se desplazaban en automóvil u otro transporte. Ellos tuvieron una reducción en el riesgo de estas enfermedades mientras que los individuos con obesidad que se desplazaban sedentariamente tenían más riesgo.
Sin embargo, en comparación con las personas con peso normal que caminaban, quienes tenían obesidad y que también caminaban, tenían un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, que solo era ligeramente inferior al observado en personas con obesidad que se trasladaban de manera pasiva.
Medidas de protección muy lógicas
Específicamente, también se debe tener en cuenta la seguridad en las vías de circulación y estos son aspectos que serán problemas específicos para personas que tal vez deseen adoptar el traslado activo en bicicleta.
Sin embargo, para que un mayor número de individuos adopte el traslado activo se necesita más investigación para asegurarse de que hay “evidencia satisfactoria” en la cual fundamentar estos cambios.
Podemos ver ejemplos en otros países, donde el entorno se ha modificado para respaldar más actividad física y también algunos casos de buenos ejemplos como en el nuestro.
La guía de actividad física de Reino Unido emitida por las autoridades sanitarias recomienda 75 minutos de intensidad vigorosa, o 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana, o una combinación de los dos, tal como aquí también se orienta.
Entre los motivos citados por las personas para no hacer más ejercicio se encuentra la falta de tiempo a causa de otros compromisos. Si el trayecto al trabajo la persona la realiza de manera sedentaria en transporte colectivo o en automóvil alegando las grandes distancias de su casa a su trabajo, pueden apearse a una distancia aproximada de uno o dos kilómetros y realizar a pie el resto del trayecto utilizando zapatos cómodos y tiempo suficiente.
* Master en Ciencias y Profesor Consultante
Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente Dr. Salvador Allende
La Habana – Cuba
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