Cuando se muda un diabético

Orientaciones con respecto al cambio de hogar del diabético para evitar males mayores

M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

Para una persona con diabetes nada importa que una mudada sea para otro municipio, provincia o país. Pero antes de hacerlo debe planificar algunos aspectos en relación con su vida, su salud y el control de su glicemia a fin de que ese cambio de domicilio se le haga más fácil. Su salud debe ser su prioridad en la lista de cosas que hacer al mudarse.

Se debe planificar con anticipación todos los detalles posibles en relación a la mudada con el fin de reducir el estrés e intentar mantener el mejor control del nivel de glucosa. Por eso le es necesario eliminar imprevistos en la medida de sus posibilidades a fin de evitar altibajos en sus glicemias.

Cuando no existe el  tiempo para planificar y poner todo en su lugar, tal vez necesite el apoyo de sus seres queridos o amistades cercanas para que lo ayuden con algunos detalles de la mudanza.

Antes de la mudada

Lo primero es comentarla con su médico de asistencia para recibir las orientaciones pertinentes sobre el control de su diabetes antes, durante y después de su cambio de vivienda.

En su nueva localidad debe localizar, si es posible previamente o recién mudado,  un nuevo centro o equipo de salud para el cuidado de su enfermedad. Dentro de Cuba eso es relativamente fácil debido a la homogeneidad del sistema de salud dentro del territorio nacional. Si es para otro país, debe averiguar con sus allegados, amigos o familiares allá radicados, las características de ese aspecto. Y si es posible hasta conocer previamente el centro de salud y el nombre del médico del cual recibirá su atención especializada.

Los padres de un niño, sobre todo con  diabetes tipo 1, necesitan planificar con mucho cuidado los cuidados médicos en la escuela. Tratar de hacer lo posible por familiarizarse con las leyes de otro país en relación a la atención de la diabetes en los centros educacionales de un medio aún desconocido para ellos. En cualquier caso y si le es posible, informar a la dirección de la escuela y al maestro de asistencia la condición de salud del menor.

En Cuba es conveniente para todas las personas mantener un seguro médico de salud y más si se trata de un diabético. En otros países es prácticamente imprescindible. En cualquiera de los casos  hay que familiarizarse con su cobertura, variantes  y precio.

Durante la mudada

El diabético debe llevar consigo y a la mano, su glucómetro y suficientes  tiras de prueba, equipos extra para las inyecciones de insulina e insulina empacada para mantenerla fría, así como su tabletas para el control de su glicemia.

Si el traslado se realiza en su automóvil y el diabético es el chofer, si nota que la glicemia le baja demasiado, debe apagar el carro, estacionarlo en un sitio adecuado e ingerir alimentos apropiados, y solo seguir conduciendo cuando las cifras de glicemia sean normales, y ya libre de síntomas continuar con la conducción del vehículo.

Si se viaja en avión, las meriendas y comidas para los diabéticos se suelen servir antes de la de los otros pasajeros con el fin de evitar una hipoglicemia. Por eso debe comunicar su condición de salud al personal del avión antes de comenzar el viaje.

Antes durante y después de una mudanza se debe  incrementen la frecuencia de las mediciones de glucosa, porque los alimentos nuevos, la comida en restaurantes y la falta de sueño pueden ocasionar determinado desorden en el cuerpo. También se debe tener a mano carbohidratos de acción rápida como caramelos o alimentos ligeros, para que lo ayuden rápidamente en caso de un nivel bajo de glucosa.

Después de la mudada

Si se muda para un nuevo país debe poner su reloj en la hora de la ciudad de donde se mudó aunque debe continuar con el mismo régimen por dos días antes de cambiar a la actual hora local a fin de lograr las debidas adaptaciones corporales.

Mudarse a un país con un sistema de salud diferente al cubano no solo requiere que usted siga las instrucciones sobre cómo obtener acceso a los servicios médico, sino también determinada preparación mental e idiomáticamente para cuando se reúna con doctores nuevos de una cultura totalmente diferente. Por eso es fundamental aprender previamente las reglas de esa otra cultura para no  afectar su nivel de glucosa.

Evite dificultades con el control de la nueva comida y tal vez de medicamentos nuevos con etiquetas diferentes, incluso mediciones de glucosa con otros valores distintos a los ya conocidos y otra medicación.

Se debe estar preparada para algunas situaciones apenas aterriza en un sitio nuevo. Aprenda a decir “tengo diabetes” y “necesito jugo’”, en el nuevo idioma. Si usted aun no los habla, escriba frases clave para que siempre pueda comunicar sus necesidades. Un brazalete de alerta médica o un mensaje plasticado en su bolsillo con información en el idioma local también puede ser de mucha utilidad.

El nuevo hogar

No importa dónde se mude pues un nuevo hogar es una excelente oportunidad de tener una “nueva rutina” adapta al nuevo sitio.

Si no encuentra servicios de atención médica cerca de su nueva vivienda en otro país, con tiempo debe  consultar por internet con la comunidad de diabetes que cubre el planeta con redes sociales y boletines de mensajes.

Participar en un nuevo grupo de apoyo de diabetes de pacientes con esta enfermedad en su nuevo lugar de residencia lo ayuda a sentirse establecido y respaldado, y los miembros también pueden tener recomendaciones sobre proveedores de atención médica, oportunidades de hacer ejercicio y otros variados aspectos.

* Master en Ciencias y Profesor Consultante
  Jefe del Servicio de Endocrinología
  Hospital Docente Dr. Salvador Allende
  La Habana – Cuba

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