Garaicoa en la Bienal, sonidos de cualquier ciudad
Partitura es una instalación que traslada el corpus de la ciudad al recinto museístico por medio del registro de su música e imágenes

Por: Ana Margarita Sánchez Soler (asanchez@enet.cu)
El Museo Nacional de Bellas Artes es una de las sedes de la XIII Bienal de La Habana, en cuyo programa se insertan propuestas colaterales de gran atractivo, una de las muestras exhibidas en esa instalación es Partitura, del artista cubano Carlos Garaicoa.
Partitura es una instalación que logra trasladar el corpus de la ciudad al recinto museístico por medio del registro de su música e imágenes y nos invita a pensar por un instante que las ciudades pueden llevarse en el bolsillo, aunque esta idea no sea más que una vana ilusión.
La sala de Bellas Artes contiene múltiples atriles distribuidos de manera armónica en el espacio; solo que estos no están ocupados por la partitura convencional, sino por tablets que dan fe de los sonidos que ocupan cualquier ciudad del mundo.
Las múltiples pantallas muestran videos en los que ejecutantes de instrumentos recrean piezas musicales en latitudes diversas y el espectador puede, por medio de audífonos, entrar en contacto con las melodías que contiene cada dispositivo electrónico como prueba de vida que comienza en la música.
Las ciudades suenan, tal como se ven, en medio de una atmósfera tecnológica que abduce y aparta a la gente del convivio con experiencias sensitivas. Hoy muchos prefieren mirar por los ojos plásticos de cualquier dispositivo tecnológico surgido como puerta al mundo, aunque paradójicamente funcionen también como cubículo de aislamiento.
Garaicoa crea magistralmente ese contraste entre espacios. Instaura la pugna de soledad personal y acompañamiento colectivo en una especie de orquesta cameral que pone a resonar vidas distantes en geografía, pero paralelas en marco temporal.
Un músico evoca la sinfonía de cualquier célebre vienés, otro juega con las notas folclóricas de una canción rutinaria y así arman entre todos la cartografía de la ciudad sin nombre propio y con infinitas nomenclaturas a la vez.
Carlos Garaicoa cursó estudios en el Instituto Superior de Arte y desde entonces ha mantenido una trayectoria creativa fértil con exposiciones en Estados Unidos, Austria, España, Alemania, Brasil, Corea del Sur, Cuba y otras naciones.
Partitura invita a aguzar el oído para escuchar una sonoridad cosmopolita. Es el encuentro de lenguajes vitales que pudiera ser desencuentro y es al mismo tiempo la manera de coleccionar el espíritu universal de las ciudades.