Toirac revisitado

La Bienal apuesta por su creación y él a su vez opta por una cita que despunta entre los eventos del arte cubano contemporáneo como uno de los más trascendentales

José Ángel Toirac Premio Nacional de Artes Plásticas – Foto: Maite Fernández

Ana Margarita Sánchez Soler
asanchez@enet.cu

Un artista debería llevar a su obra las marcas del tiempo que habita sean cuales sean porque el arte, cuando no es testigo de sus días, podría motivar una peculiar sensación de ausencias.

José Ángel Toirac es uno de esos creadores que ha comprendido a cabalidad que una clave para llegar a la gente es convertir a esa misma gente en parte del hecho creativo. Él ha sabido plasmar en su obra hechos, vivencias, épocas y deseos que conforman el cronograma de toda una nación o, por lo menos, de muchos de los que la viven a diario.

El imaginario de Toirac, sus colores y dimensiones llegan a esta XIII Bienal de La Habana. Lo hacen con un matiz recopilatorio, pues varias de las piezas que componen su extensa carrera ocupan diferentes espacios expositivos del evento.

Factoría Habana, el Edifico de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes, Fábrica de Arte Cubano; así como también el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, acogen al prestigioso artista cubano que en 2018 recibiera el Premio Nacional de Artes Plásticas.

El Museo de Bellas Artes propone un proyecto denominado La posibilidad infinita, pensar la nación, que permite verificar esa puesta en contexto, cualidad indispensable en el quehacer de Toirac: buscador perenne de las formas que contengan el germen de lo cubano, pero libre de estereotipos.

La presencia de Toirac en la Bienal está signada por revisitaciones constantes a sus piezas en múltiples formatos, incluido el audiovisual; por lo que el propio artista tiene la posibilidad de releer su obra al cabo del tiempo en lo que podría denominarse una experiencia de auto expectación cronológica.

Otra posibilidad que tiene el público en el marco de la Bienal es presenciar el proceso creativo de Toirac, puesto que la iniciativa Estudio Abierto pretende dar acceso al espacio de trabajo cotidiano del creador.

La Bienal ofrece además la posibilidad de poner el arte a disposición del amplio público foráneo, aunque el contacto con espectadores extranjeros no le es ajeno en modo alguno a Toirac ya que ha expuesto en diferentes galerías del mundo.

Desde al año 2001 hasta la fecha, el creador ha realizado numerosas exposiciones personales en el extranjero; varias de ellas en Estados Unidos, como Playing the Game, Mediaciones y Rojo y Negro, también Parábolas, en el Museo de Arte Contemporáneo de Toronto, en Canadá.

José Ángel Toirac ha ganado las residencias artísticas en el Forum Ludwig, de la Universidad Estatal de Arizona, de la Universidad de Kentucky, Estudio Vermont y otras. La Bienal apuesta por su creación y él a su vez opta por una cita que despunta entre los eventos del arte cubano contemporáneo como uno de los más trascendentales.

 

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