Delirios de grandeza

El discurso de la Unión, del presidente Donald Trump, estuvo  dirigido a lograr un criterio en el pueblo norteamericano de un  futuro de grandeza de los Estados Unidos

Foto: Internet

Por: Aida  Martínez  López  

Por supuesto a todo el que le hablen de la posibilidad de un futuro de ese tipo cae rendido ante un deseo tan deslumbrante; hasta el más humilde, hasta el más simple de inteligencia, comienza, desde su punto de vista, a ver esa grandeza en su riqueza personal, en la solución de todas sus aspiraciones como persona, porque un país que alcance ese estado de grandeza ofrecido, debe propiciar, todo eso y mucho más.

La ingenuidad puede alcanzar hasta a los que duermen en las  calles, por no tener un techo donde guarecerse; hasta los  afrodescendientes discriminados por la supuesta superioridad  blanca; hasta los más de 11 millones de indocumentados de  origen hispano que esperan a cada momento su deportación  para su país natal.

Mas, no será otra la grandeza a que se refiere el  Sr. Trump; no  será al aumento en cantidad y con más megatones, de los  misiles intercontinentales para amenazar al resto del mundo; no será el perfeccionamiento de los bombarderos estratégicos, que  colocan las bombas nucleares en cualquier oscuro lugar del  mundo; no será la superioridad cuantitativa y cualitativa de los  drones, que pueden aniquilar cientos de personas y objetivos  militares, sin la participación humana directa; o será el aumento  y calidad de sus flotas navales incluyendo sus submarinos  atómicos.

Nada, hay que endulzar a los demócratas, porque ya empieza la  campaña para la reelección.

Pero señores, se puede engañar a todo el mundo una parte del  tiempo, pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Ahora arremeten contra Venezuela porque decidió ser libre y soberana como lo hizo Cuba. Han orquestado una gran campaña con una supuesta ayuda humanitaria, que no es más que una acción injerencista para propiciar una intervención armada  contra ese noble país.

Los EE.UU. y sus subordinados de siempre dicen que el 23 de febrero comenzarán esa ayuda por la frontera colombo-venezolana, vamos a ver qué pasa. El pueblo venezolano está firme y decido a no ceder en los principios.

En esta gran campaña, Cuba también ha sido acusada de poner  tropas en Venezuela y nuestro Canciller, con el prestigio que le  caracteriza, ha retado al gobierno de los EE.UU. a que muestre  una prueba de tal acusación. En Venezuela sí hay muchos  cubanos, pero son médicos, maestros y profesores, que ayudan   al pueblo venezolano a desarrollarse culturalmente.

De lo que sí pueden acusarnos el gobierno norteamericano y de  hecho nos declaramos culpables, es  que, el día 24 de febrero, todo nuestro pueblo, en un todo común, va a ir a las urnas y va a votar un digno Sí por la nueva Constitución cubana.

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