El imperio no puede seguir mintiendo
Los abusadores de siempre fraguan cada día como será la agresión a Venezuela disfrazada de una ayuda humanitaria, que no es más que el pretexto para la agresión armada a ese noble país

Por: Aida Martínez López
El Sr. Trump, dueño de turno del imperio; Iván Duque presidente de Colombia muy práctico en decir “yes sir” y el señor Almagro indigno Secretario de las OEA, precisan a través de sus halcones y los subordinados de siempre, por supuesto cargadas de amenazas por la intervención de sus fuerzas armadas, los lugares por donde se hará la famosa“entrega humanitaria”.
Se han cansado de repetir por todos los medios de difusión masivas que en Venezuela hay una dictadura; lo han dicho tantas veces que las personas ignorantes de la verdad, se lo han creído. La historia se repite, todo el que se oponga a los designios del imperio, son estigmatizados y condenados a muerte, así fueron todos los imperios que han existido a través de la historia, pero a todos la propia historia los ha extinguido; se puede engañar a todo un pueblo por un tiempo, pero no siempre, la historia es inexorable.
El gobierno de los EE.UU le ha robado al pueblo venezolano tantos millones de dólares que el valor de la supuesta ayuda humanitaria no es ni la décima parte del valor monetario de la misma.
El mundo de hoy no es como hace 60 años, en la actualidad la comunicación ha cambiado, las redes sociales son incontrolables y todo el mundo dice lo que piensa y ve a través de ellas.
No se puede gobernar con mentiras, más temprano que tarde las cosas falsas se desploman como un castillo de naipes. No conviertan en un baño de sangre la ambición de poder. El petróleo de Venezuela es de los venezolanos, son las riquezas de su subsuelo.
Y dejen a Cuba quieta, no la amenacen más entre líneas, piensen bien antes de aplicar el título III de la Ley Helms Burton, no se les convierta en un boomerang. Cuba es libre y soberana, lleva 60 años demostrándoselo al imperio y el próximo día 24 de febrero aprobará con un SI rotundo su nueva constitución, que la hace aún más libre y soberana, que la hace aún más digna y respetable ante los ojos del mundo entero.