Mie. Sep 18th, 2019

Herminia Sánchez, Premio Nacional de Teatro 2019

Quienes conocen su trabajo y esa necesidad imperecedera de crecer desde la escena, no se habrán sorprendido

Herminia Sánchez, Premio Nacional de Teatro 2019

Por: Ana Margarita Sánchez Solerasanchez@enet.cu

Quienes conocen su trabajo y esa necesidad imperecedera de crecer desde la escena, no se habrán sorprendido al ver en manos de Herminia Sánchez el Premio Nacional de Teatro.

Alegría sí, regocijo también, probablemente una exclamación de ¡al fin! En lo que a este importante galardón respecta, no son pocos los teatristas con una larga lista de argumentos que ameritan tal Premio, pero es que Herminia es el teatro en sí.

Fue este 22 de enero cuando el Consejo Nacional de las Artes Escénicas consumó la entrega tan esperada por aquellos que alguna vez compartieron labores con la acreedora o supieron de la dedicación que ella ha mantenido hacia el teatro.

El Premio Nacional de Teatro fue concedido por unanimidad, según expresara Armando Morales, presidente del jurado “es una mujer dichosa porque ha tenido el privilegio de integrar varios de los proyectos teatrales más importantes dentro de la escena nacional. Ese recorrido amplio por diferentes lenguajes, poéticas y estéticas le permitieron aprehender nuestra teatralidad.”

Basta observar en su historial de vida el nombre de agrupaciones que no pocos actores habrían querido incluir en sus biografías: Teatro Escambray y Conjunto Dramático Nacional.

El teatro como hecho procesual necesita del tiempo suficiente para ir depositando en sus protagonistas la solidez técnica y emotiva. Si bien es un camino paulatino para la expresión escénica en sí misma, también lo es para el actor que se nutre de cada segundo con tal de entenderse en el medio. Se premia ese recorrido amplio en el que la actriz cubana Herminia Sánchez superó cada prueba ante el gran público. Se reconoce con tal distinción la experiencia adquirida en su paso por esas agrupaciones teatrales que constituyeron verdaderas academias.

Teatro Estudio fue trascendental en la formación de cruciales exponentes de la interpretación dramática y Herminia supo cómo obtener de ese espacio y circunstancias las herramientas para plantarse sobre las tablas, cada vez con mayor talante.

Sus aptitudes pedagógicas orientadas por aquella virtud de compartir lo que se sabe le permitieron inspirar a muchos actores en formación que desde las aulas del Instituto Superior de Arte hallaron en su profe un impulso para creer con mayor fuerza en el arte teatral.

Esta destacadísima actriz ya contaba con varios de los más altos reconocimientos que el país y sus instituciones culturales conceden a los hacedores de la cultura con labor imprescindible. La Orden Alejo Carpentier, la Distinción por la Cultura Nacional y la Medalla Raúl Gómez García son algunos de ellos.