Mie. Sep 18th, 2019

La salud en Cuba: un derecho conquistado

El sistema de salud cubano está estructurado para garantizar la prevención y la atención primaria con el médico y la enfermera de la familia

Foto: ON Cuba

Por: Aida Martínez López

El derecho a la vida es el derecho fundamental del ser humano, de eso no hay dudas para nadie, ni siquiera para los más retrógrados, porque a ellos también les es inherente ese derecho.

Ahora bien, todavía en este mundo en que vivimos hay personas a las que no les importa que la salud sea un derecho inalienable de todo ser humano desde que nace hasta que muere como proceso normal de la madre natura.

Así, por falta de atención médica y sanitaria miles de personas mueren en este mundo; es elevada la cifra de niños que fallecen al nacer o en los primeros años de su vida por falta del imprescindible cuidado.

¿Por qué razón? Porque su sistema social protege a los más ricos y abandona a su suerte a los más pobres. Incluso en países ricos como los Estados Unidos, millones de personas si no tienen dinero, no tienen derecho a la atención médica.

Sin embargo, en un país como Cuba, todavía subdesarrollado, el niño, incluso antes de nacer, tiene una atención especializada que se le brinda a la madre, a la cual se le fiscaliza cada paso del proceso de gestación del bebé hasta su nacimiento.

En este año que culmina, en Cuba la tasa de mortalidad ha sido de 3.8 por cada mil nacidos vivos, y en los últimos 10 años ha estado por debajo de cinco.

Hay muchos logros en la atención a los niños, por poner algunos ejemplos: se ha eliminado la transmisión del VIH y la sífilis congénita de la madre enferma al hijo recién nacido. El niño al nacer es vacunado contra un grupo numeroso de enfermedades, erradicadas prácticamente de Cuba.

En resumen, los niños en Cuba tienen una atención esmerada por el sistema de salud del país, el cual educa y orienta a las madres cada detalle a tener en cuenta en la atención a sus bebés, incluso desde antes de nacer.

Pero no es solo con los niños, el sistema de salud cubano está estructurado para garantizar la prevención y la atención primaria con el médico y la enfermera de la familia, la atención secundaria con los policlínicos y la atención terciaria con los hospitales que cada día tienen un nivel profesional más calificado. El sistema cuenta también con los institutos de investigación que están a la altura de los países más desarrollados.

En el año 1959, al triunfo de la Revolución, Cuba se quedó con sólo tres mil médicos y hoy hay decenas de miles, incluso con la posibilidad de que miles de nuestros galenos presten ayuda internacionalista en decenas de países de todo el mundo, por supuesto de los más necesitados.

Pero no sólo es eso, en nuestras universidades médicas estudian miles de jóvenes de diferentes países, y ya son varios miles de ellos los que se han graduado y ejercen su noble profesión en los lugares más intrincados de sus pueblos de origen.

Cuba seguirá ayudando a los países más necesitados y continuará desarrollándose en las Ciencias Médicas, aunque los gobiernos más reaccionarios y retrógrados sean incapaces de comprender la decisión de nuestro pueblo de sobreponerse a las adversidades que provoca el bloqueo comercial y financiero que ejercen los EE.UU. contra nuestro pueblo.

La vida se nos da y la merecemos dándola.