Cine para no olvidar: 100 años de Santiago Álvarez

Justo cuando se aproxima el 40 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, la Oficina Santiago Álvarez otorgará reconocimiento al mejor documental en la cita de 2018

Santiago Álvarez en pleno proceso de filmación. Foto: tomada de www.eictv.org

Por: Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

El cine como todas las artes se alimenta de su tiempo, responde a las perspectivas espirituales y formales de quienes lo producen, pero a la vez es deudor de quienes alguna vez lo encumbraron.

Santiago Álvarez fue uno de nuestros cineastas más sobresalientes y desde la creación cinematográfica de hoy se tienden puentes con su impronta.

El 8 de marzo del año próximo se celebrará el centenario de Santiago Álvarez, pero desde este 2018 diversas iniciativas se emprenden en pos de la conmemoración. Un proyecto que persigue rendir homenaje al cineasta cubano tomando como punto de partida su propia obra es Cine para no olvidar: 100 años de Santiago Álvarez.

La Oficina Santiago Álvarez emprendió desde el mes de junio actividades encaminadas a propiciar encuentros del público con el cine de quien fundara el Noticiero ICAIC Latinoamericano. Una prioridad en ese empeño es llevar ante los ojos de las generaciones noveles la producción del artista.

En Cuba, estudiantes de los niveles primario, secundario y superior entrarán en contacto directo con la figura de Santiago desde zonas imprescindibles de su quehacer. Ello permitirá visibilizar cintas memorables en la ficción o el género documental como Escambray y Muerte al invasor, ambos de 1961.

La Oficina también ha previsto en el plano internacional difundir con énfasis las películas de Santiago, especialmente en países que componen la red del Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe. También ha realizado labores de compilación de carteles alusivos a numerosos filmes de Álvarez.

Dialogar con lo que Santiago hizo en materia de cine no significa únicamente reapropiarse de temáticas que él explorara o sus códigos estéticos, sino también revisitar el papel del intelectual como artífice del arte.

Las acciones pretenden polemizar en torno al desempeño de Santiago Álvarez en el periodismo audiovisual, faceta que le permitió llevar a la gran pantalla significativos acontecimientos del ámbito sociopolítico y cultural de Cuba.

Sobre esos primeros acercamientos a hechos trascendentales de la nación mencionaba el propio Santiago: “Me sorprendo a mí mismo cuando hago el noticiero dedicado al cantante Benny Moré cuando él muere. Ahí veo por primera vez el traslado de mis sentimientos al cine. Veo el lenguaje del cine sirviendo para expresarme. Veo mi emotividad reflejada.”

Comprometido con su tiempo y consciente de la enorme responsabilidad ética que implica perpetuar para el futuro la historia hecha a diario, el cineasta asumió cada secuencia de su producción.

Justo cuando se aproxima la edición 40 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, la Oficina Santiago Álvarez en coordinación con el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos han decidido otorgar un reconocimiento especial al mejor documental en la cita de este 2018. Ese será otro modo de enaltecer la obra y el pensamiento de un hombre de cine cuyo historial extensísimo merece ser visitado.

 

 

 

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