Dom. Ago 25th, 2019

Menos riego de depresión con una alimentación saludable

La depresión se caracteriza por un bajo estado de ánimo, desaparición del interés por las cosas que antes lo despertaban, alteraciones del sueño y falta de los deseos de comer

Menos riego de depresión con una alimentación saludable

Por: M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

La depresión se caracteriza por un bajo estado de ánimo, desaparición del interés por las cosas que antes lo despertaban, alteraciones del sueño y falta de los deseos de comer, incluso lo que antes era apetecible, etc.

Se diagnostica en más de 300 millones de personas a nivel mundial para una prevalencia del siete por ciento para el sexo femenino y un cuatro por ciento para el masculino.

La Organización Mundial de la Salud ha calculado que los trastornos depresivos y de ansiedad le cuestan a la economía mundial un billón en pérdida de productividad anualmente.

Aunque ha habido un marcado desarrollo, el tratamiento clásico de la depresión solo es efectivo en la tercera parte de los casos aproximadamente con esta enfermedad mental.

Por otra parte, esta afección suele tener recaídas en la mitad de los casos diagnosticados.

Los factores nutricionales entran en juego

Existen factores de riesgo capaces de ser modificados entre ellos la alimentación.

Entre las razones neurológicas capaces de acelerar el riesgo de depresión y que pueden ser modificadas favorablemente por una correcta nutrición, se encuentran relacionadas con la inflamación, el estrés oxidativo, la neuroplasticidad, la función de las mitocondrias y la flora intestinal.

Las dietas saludables se orientan como una indicación importante de la prevención y el tratamiento de diversas afecciones médicas, como son por ejemplo, enfermedades cardio y cerebro vasculares y el cáncer.

Como forma de conocer si el consumo a varias dietas saludables estaba vinculado con una menor incidencia de depresión en personas generalmente sanas, se investigó si la alta adherencia a tres dietas conocidas se vinculaba con  una menor incidencia de depresión. Fueron ellas la dieta mediterránea, el índice de alimentación saludable y el  índice inflamatorio dietético.

La dieta mediterránea se basa en un elevado consumo de vegetales como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan integral y otros tipos de cereales, la mayoría integrales. El trigo se considera como alimento base, el aceite de oliva como la grasa más utilizada y un mayor consumo de aves y pescados, superior al de las carnes rojas y procesadas.

¿Cuál fue la más efectiva?

El estudio demostró que las más beneficiosas fueron la llamada dieta mediterránea y el índice inflamatorio dietético. Cada uno de ellos contó con cuatro estudios longitudinales donde fue demostrado menores riesgos de incidencia de depresión.

Esta investigación apunta a que tanto el estricto seguimiento a una dieta saludable, en particular una dieta mediterránea tradicional, así como evitar una dieta proinflamatoria basada en alimentos chatarra e hipercalóricos, se vinculan con un menor riesgo de manifestaciones depresivas o una evidente depresión clínica.

Por supuesto, existe una clara necesidad de más estudios al respecto en relación con los mecanismos hipotéticos de la depresión como son inflamación, resistencia a la insulina y estrés oxidativo y su vínculo con una alimentación saludable en la cual queden excluidos alimentos tóxicos y poco saludables.

Pero por ahora, estos datos pudieran ser importantes para los pacientes recuperados de la depresión y que desean saber qué estilos de vida saludables, entre ellos los nutricionales, pueden seguir para prevenir futuros episodios depresivos.

En esos casos es factible recomendar la dieta mediterránea, más conocida para todos, como una manera sencilla para que los esfuerzos preventivos se muestren en toda su eficacia.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

  Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente Dr. Salvador Allende

  La Habana – Cuba          

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