Vie. Oct 18th, 2019

Ganó el fascismo las presidenciales de Brasil

El ultraderechista Jair Bolsonaro obtuvo 55,46% de los votos válidos en balotaje

Jair Bolsonaro gana las elecciones y será presidente de Brasil

Por: Mariela Pérez Valenzuela

Para algunos analistas, el balotaje de este domingo en Brasil sería ganado, como lo fue, por el ultraderechista Jair Bolsonaro, un ex capitán defensor de la casta militar, conocido por su fundamentalismo religioso y sus posturas discriminatorias contra un porcentaje importante de la sociedad nacional.

Una logística de alto nivel, discurso nacionalista, uso indiscriminado de las redes sociales pagadas por el empresariado –según el periódico Folha de Sao Paulo- le dieron un poderoso respaldo para aquellos que creyeron en  un anunciado cambio institucional que posiblemente ni se parecerá a lo que sucederá en la nación suramericana en los próximos años.

Con un 55,24% de los votos válidos, Bolsonaro (1955) se alzó con la victoria frente a su contrincante Fernando Haddad, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), quien en apenas seis semanas se presentó en la primera ronda y alcanzó el segundo lugar, y ahora obtuvo un 44,88%, una hazaña en las lides electorales.

Mientras el presidente electo desde su hogar transmitía por redes sociales un breve mensaje a la nación, matizado por sus creencias evangelistas y falsas promesas sobre el futuro brasileño, Haddad participó en una concentración de sus seguidores en Sao Paulo, donde convocó al pueblo a luchar para evitar el retorno de una dictadura militar.

Estaré siempre junto a ustedes y viajaré por todo el país para demostrarle a la población las mentiras que se dicen del PT e iniciar la batalla para evitar que desaparezca la pobre democracia existente en el país, afirmó el ex ministro de Educación de los dos mandatos del presidente Luiz Inacio Lula da Silva y ex alcalde de Sao Paulo.

La llegada de Bolsonaro a la presidencia estará acompañada por la presencia de altos jefes castrenses en su gabinete, empezando por su vice, el general retirado Hamilton Mourao, quien ingresó en el Ejército en 1972, y comulga el mismo espíritu fascista, misógino y discriminador del nuevo mandatario.

El ultraderechista presidente electo ha transmitido sus ideas reaccionarias, siempre a través de las redes de Internet, pues no gusta de los mítines ni participó en debates junto a sus rivales. Gusta de hablar de la activa participación que podrían tener los uniformados en su gobierno.

En una ocasión afirmó que ¨las Fuerzas Armadas intervendrán en los asuntos del Estado¨, a petición del propio gobierno, si fuera necesario, lo cual constituye una grave amenaza para los poderes establecidos.

Diputado Federal durante 28 años consecutivos por cinco agrupaciones  diferentes, sin una propuesta conocida en el Congreso Nacional, este dinosaurio de la política brasileña basó su campaña en la propaganda por Internet con el apoyo de una masa juvenil identificada con su discurso.

Primero católico, luego evangélico, Bolsonaro cuenta con el respaldo de más de 40 millones de ciudadanos practicantes de esa religión y que consideran que una presunta ¨mano dura¨ acabará con la corrupción existente en distintos niveles institucionales, entre ellos el órgano parlamentario del cual formaba parte y que dio un golpe de estado a la presidenta petista Dilma Rousseff en 2016.

Este individuo, a decir de politólogos, posee las cualidades idóneas para dar continuidad en el tiempo a la maniobra contra Rousseff, ya que se trata de un personaje sin coherencia política, creyente en el poder militar, y que arrastra tras de sí a quienes, por su edad, no conocieron la dictadura (1964-1985).

La entrada del ex capitán, padre de cinco hijos, tres de ellos activos en la política, deja muchas incógnitas a los analistas, pues Brasil, la mayor economía de Latinoamérica y el Caribe, posee relaciones importantes negocios con países determinantes a nivel mundial.

La nación suramericana es miembro del Grupo Brics, también integrado por Rusia, India, China y Sudáfrica, por lo que cualquier movimiento en falso de Bolsonaro puede mover la geopolítica establecida.

Además, posee relaciones de dependencia con Estados Unidos, lo cual puede convertirse en foco de conflictos con el Brics, dada la guerra comercial del presidente Donald Trump con China y sus continuas sanciones a Rusia.

El mandatario electo asumirá el próximo 1 de enero con su tren ministerial, que deberá anunciar en los próximos días.

Cuatro años por delante dirán lo que concretará este individuo que ganó gracias a que su mayor contrincante Luiz Inacio Lula da Silva fue sacado del camino como parte del plan norteamericano de evitar que líderes progresistas ocupen de nuevo sus antiguas posiciones.