Patriota, poeta y periodista habanero

El habanero Rafael María de Mendive y Daumy, nació el 24 de octubre de 1821

Foto: Internet

Por: Félix Rubén Aloma

“De su vida de hombre yo no he de hablar, porque sabe poco de Cuba quien no sabe cómo peleó él por ella desde su juventud, con sus sonetos clandestinos y sus sátiras impresas… cómo juntó, con el cariño que emanaba de su persona, a cuantos, desagradecidos o sinceros para con él, amaban como él la patria, y como él escribían de ella”. Así escribió en carta a Sr. Enrique Trujillo*, José Martí.

El habanero Rafael María de Mendive y Daumy, nació el 24 de octubre de 1821; huérfano, no pudo disfrutar del amor paterno y materno, vivió al amparo del hermano mayor Pablo, quien le enseñó literatura española, inglés y francés.
Cursó la carrera de Derecho y se hizo abogado en la prestigiosa  Universidad de La Habana.

Este patriota, poeta y periodista desde muy joven se inició en la prensa; versos suyos aparecieron en Correo de Trinidad (1839-1841), antes de realizar sus estudios en el famoso colegio capitalino. Fundó la Revista de La Habana (1853-1857) colaboró frecuentemente en numerosas publicaciones cubanas y extranjeras.

Como maestro y director en la Escuela Superior Municipal de Varones (calle del Prado número 88, en La Habana), apreció las virtudes del joven José Martí. En 1865 y ante la situación económica que atravesaba la familia por ser despedido el padre del estudiante, se comprometió a costear sus estudios hasta el grado de bachiller.

Su influencia se demuestra en la prédica martiana: amor a la libertad, decoro, preocupación por los humildes, pureza de pensamiento, virtudes atesoradas por el educador, las cuales supo trasladar a su discípulo.

Trabajó también en bufetes y dirigió el colegio San Luis Gonzaga, de Cárdenas, Matanzas, hasta poco antes de su fallecimiento.

Fallece el 24 de noviembre de 1886, en La Habana, a donde fue trasladado ya enfermo.

*Enrique Trujillo y Cárdenas. Notable Editor. Colaboró en las más importantes publicaciones de su época. A pesar de la gran amistad que Martí le profesaba, acompañó en Agosto de 1891 a Carmen Zayas Bazán, al Consulado español, donde pidió protección para ella y su hijo, motivo por el cual Martí le retiró el trato. Posteriormente Trujillo desató una fuerte campaña contra el Partido Revolucionario Cubano y contra Martí. Fuente: Ecured

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