Lun. Sep 16th, 2019

Rostro rebelde del cine cubano: siempre Adela Legrá…

Rostro rebelde del cine cubano: siempre Adela Legrá…

Su rostro de campesina, natural e indómita, salpicada por una belleza de fuerte expresividad a la vez que de hondo misterio, se ha entronizado en la iconografía fílmica de la Isla

 Por: Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

Aleida Legrá ha pasado a ser leyenda del cine cubano. Su rostro de mujer campesina, natural e indómita, salpicada por una belleza inusual de fuerte expresividad facial a la vez que de hondo misterio, se ha entronizado en la iconografía fílmica de la Isla.

Descubierta por Humberto Solas, el genial director de cine, su primer desempeño en el documental Manuela, el rostro rebelde del cine cubano, fue lanzamiento irreversible a la gran pantalla, cuando todavía Aleida Legrá era una joven federada que jamás se había acercado a una cámara y mucho menos pensaba con rodar para una película.

Luego vendrían otros empeños, nuevas propuestas, mientras su rostro se iba tornado familiar para las grandes audiencias en la Isla y fuera de ella. Tal vez entre sus atributos más agradecidos estén esa naturalidad pasmosa de sus actuaciones que roza una zona de levedad para instalarse en disímiles personajes, sin que ello presuponga duras transiciones o estudios introspectivos de superior esfuerzo.

Probablemente su humildad, como rasgo de carácter, haya contribuido a ese acento natural en que fluyen sus interpretaciones. Ella misma ha opinado al respecto: “El que no sea humilde y sincero no es una buena persona. Y cuando digo humilde me refiero a ese sentimiento que sale del corazón, que muchas veces la gente confunde con escasez o precariedad, y nada que ver… Creo que tengo esas dos virtudes y las disfruto mucho”.

Admiradora de grandes mujeres del arte y la historia, Adela siempre ha soñado interpretar papeles heroicos, intensos, estremecedores. Por ello siempre anheló descifrar el misterio de mujeres singulares como Frida Kahlo o Celia Sánchez.

Sin embargo, piezas maestras como Lucía, filme que ha sido reconocido según encuestas internacionales como uno de los más notables de la historia del cine latinoamericano, marcará su consagración definitiva. Allí compartiría roles actores con otras gigantes de la actuación, las actrices Raquel Revuelta y Eslinda Núñez. Juntas configurarían una especie de saga que, mediante tres cuentos enlazados a un nombre, evocaría diferentes épocas del proceso histórico nacional.

El rostro de Manuela, Lucía y tantos otros alter-ego de Adela Legrá, continúan siendo un misterio por develar para tantos productores y cineastas que todavía se asombran al verla, como pudo caber tanta grandeza en un “grano de maíz”.