Festival Naranja en Museo Bellas Artes

estival Naranja en Museo Bellas Artes

Íntimo e inspirador concierto de jazz en Museo de Bellas Artes a cargo de Michiel Borstlad y Cesar López

Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

Un concierto singular signado por el buen gusto y las sonoridades del llamado minimal jazz, destacaron como notas significativas durante el concierto realizado recientemente en el teatro del Museo de Bellas Artes gracias al Festival Naranja, evento auspiciado por la Embajada de Holanda y los Países Bajos.

Este acontecimiento lució sus mejores galas con la participación del destacado pianista, compositor y productor holandés Michiel Borstlap y el saxofonista cubano César López y su grupo Habana Ensemble.

Un tablado hábilmente diseñado donde no faltó el delicado encanto de una bicicleta que soportaba ramos de flores junto a una banda de músicos que supo conducirse escénicamente y mostrar sus instrumentos como baluartes de mágicas sonoridades, llamó la atención del público que se deleitó escuchando un repertorio accesible a improvisaciones y sonoridades tímbricas de variada factura.

Michel Borstlap sorprendió por el modo en que acarició las notas musicales en el piano. Dúctil y ensimismado, modeló notas con naturalidad y virtuosismo. Pero fue su serenidad y una contenida emoción lo que despertó el embrujo que los asistentes aplaudimos. Sería solo el preludio de una variante del minimal jazz que luego complementarían los músicos cubanos.

Cesar López estuvo magistral. Dueño del saxo, su contrapunteo con el compositor holandés, añadió un acento rítmico mixto que ennobleció el conjunto sonoro y permitió la entrada al resto de los integrantes de Habana Ensemble, quienes desde sus peculiares modos estilísticos interactuaron entre sí añadiendo humor y frescura a la performance.

La embajadora de Holanda en nuestro país, Alexandra Valkenburg, fungió como maestra de ceremonia en el concierto que facilitó el diálogo del público con los músicos; lo cual creó una dinámica interactiva que facilitó la apreciación de variaciones tonales, pulsos percutivos y “solos” brillantemente ejecutados por virtuosos de sus instrumentos.

Ovacionados por un público conocedor y generoso, los intérpretes fueron premiados al final de una función mágica que sin duda alguna estrechará aún más los ya tradicionales vínculos culturales entre Cuba y Holanda.

 

 

 

 

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