Fiesta balear en La Habana… el abrazo de las Islas

Los diversos eventos artísticos dejaron calurosa huella en esta ciudad del mar

Fiesta balear en La Habana… el abrazo de las Islas

Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

Una fiesta dedicada a la cultura de las Islas Baleares devino espectáculo de temporada durante la recién culminada semana. En ella sesionaron en esta ciudad diversos eventos artísticos que dejaron huella calurosa en la ciudad del mar.

El evento, que presentó a una de las más loables voces de la canción catalana, María del Mar Bonet, contó con atracciones y programas que privilegiaron el despliegue de manifestaciones múltiples como la fotografía, la música y la literatura; todo lo cual permitió una agradecida actualización sobre tópicos y tendencias para especialistas y público general.

Bajo los auspicios de la Consellería de Cultura del Govern Balear y el Institut Ramon Llull, la preparación de la jornada tuvo también apoyos de su contraparte cubana: Ministerio de Cultura y la Oficina del Historiador de la Ciudad.

La jornada quedó inaugurada con la presentación del libro María del Mar Bonet, Intensidades, del periodista y crítico Jordi Bianciotto, ensayo biográfico que discursa sobre facetas esenciales en el desarrollo de la carrera de la afamada cantante.

María Bonet, hija del reconocido escritor y pintor Juan Bonet, inició su carrera artística por un camino en cierta medida desemejante de su ruta actual, pues la cerámica ocupó primeros pasos que anunciaban a una artista sensible a las formas tridimensionales y los colores vibrantes. Sin embargo, sus derroteros empinaron nueva cuesta cuando llegó a Barcelona en 1967 y comenzara a cantar con Els Setze Jutges, integrándose así al movimiento de la Nueva Canción. Destacan de esas fechas sus primeros éxitos, Qué volen aquesta gent?; y su versión de El Águila Negra, que junto a No Voldria res mes ara, obtiene su Disco de Oro en 1971.

 De entonces a la fecha, larga y fecunda ha sido la trayectoria de esta cantautora que los cubanos apreciaron mediante la audición de su más reciente entrega fonográfica titulada Ultramar, grabada en La Habana junto a músicos cubanos de la talla del pianista y compositor José María Vitier y Alejandro Falcón, el tresero Pancho Amat, el percusionista Caros Sánchez y el Conjunto de Cuerdas El Monte.

Por su parte, la literatura estuvo enaltecida con la asistencia de creadores y editores, todo lo cual permitió la presentación de las traducciones al castellano de las novelas Les cendres del rabí y I de tot d, una fosca, de Miguel Segura; y Cap al cel obert, de Carme Riera, quien por su parte ofreció también una esperada conferencia en la Universidad de La Habana, acción que fue coordinada por la Cátedra de catalán del alto centro de estudios.

Complementó el ambicioso programa una exposición fotográfica a cargo de Joaquim Seguí, la cual estuvo emplazada en La Casa de África. Una oportunidad de privilegio donde, además de poder apreciar las cualidades del lente del renombrado fotógrafo, el público asistente dialogó con el creador balear para conocer sus perspectivas sobre lo que él mismo ha denominado color cubano y que da título a su reciente muestra fotográfica.

Sin dudas, semejante encuentro permitió un contrapunteo de armonías entre Islas para las cuales el Océano no ha significado sino un hermoso pretexto de fabulación y hallazgos en torno a identidades armónicamente compartidas.