Casas de Orientación a la Mujer y la Familia: 25 años salvando almas

Estas instituciones, creadas a nivel de municipio, continúan marcando pautas en la atención a problemáticas relacionadas con esos sectores poblacionales y los jóvenes

Casas de Orientación de la Mujer y la Familia. (Foto: Internet)
Casas de Orientación de la Mujer y la Familia. (Foto: Internet)

Por: Carlos Heredia Reyes

Espacios de reflexión, aprendizaje, orientación y recreación, creados por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en 155 municipios de todo el país, han sido las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia (COMF), que este 8 de septiembre arribaron a su primer cuarto de siglo.

Su propósito es el de elevar la calidad de los programas y acciones que desarrolla la organización, dirigidos a modificar conductas y actitudes estereotipadas en mujeres y hombres, jóvenes y adolescentes de ambos sexos, en la familia y la sociedad.

En Cuba existe una red de 173 de estas instituciones pertenecientes a la FMC,   creadas a instancias de Vilma Espín, la presidenta eterna de la organización femenina, quien fundó la primera de ellas en Villa Clara, en 1990.

Ante la inminente posibilidad de que el país tendría que pasar por una etapa intensa de Período Especial, la FMC estudió vías y formas para impulsar una labor educativa-ideológica y de orientación, del papel de la mujer en la familia y en nuestra sociedad, así como la reconceptualización de roles de género y los prejuicios sociales que aún se manifestaban.

Surgieron entonces las COMF, para  responder a las solicitudes de las mujeres, de jóvenes, adolescentes, de las parejas y de la familia en general que acuden a la Federación de Mujeres Cubanas solicitando orientación o ayuda; ofrecer superación cultural a las mujeres y otros miembros de la familia; ampliar la orientación sobre temas concernientes a la educación y atención de los hijos/as; contribuir al desarrollo personal de la mujer, en lo jurídico, psicológico, pedagógico y social; y crear conciencia acerca del rol de la mujer y el hombre en la familia y en la sociedad.

A 25 años de la apertura, el objetivo principal de estos centros resulta la orientación sobre los problemas de incomunicación entre la pareja y con los hijos, guía jurídica, educación sexual y en el hogar, en lo cual laboran psicólogos, maestros, juristas, pedagogos, defectólogos y médicos.

Allí atienden situaciones relacionadas mayormente con el divorcio y sus secuelas en los hijos/as, trastornos del comportamiento en menores, alcoholismo, disfunción en la familia y la pareja, mal manejo en la atención al adulto mayor, circunstancias económicas extremas y de viviendas, entre otras.

A su vez, cada año miles de personas participan en cursos que facilitan la capacitación en variados oficios: como peluquería, cosmetología y corte y costura, gerencia empresarial, repostería y dulcería, idiomas, bordados, taquigrafía, dependientes, administración, cuidados de infantes y ancianos, entre otras ofertas, con certificados que avalan y favorecen a los trabajadores acogidos al trabajo por cuenta propia.

Aunque, el mayor reto resulta la actualización del quehacer cotidiano y el incremento de  la divulgación de la labor entre todas las afiliadas de la organización femenina.

La promoción de la salud en general, cultura alimentaría, lactancia materna, conocimiento del cuidado del cuerpo, gimnasia aeróbica, digitopuntura, masajes, medicina alternativa y preventiva; así como la captación de promotoras de salud de la Federación de Mujeres Cubanas (Brigadistas sanitarias), han estado entre las tareas o asuntos asumidos en estos 25 años.

Cada Casa está integrada por un equipo multidisciplinario que atiende de manera personalizada a quienes acuden por ayuda ante las múltiples problemáticas de la cotidianidad.   
 
Allí, especialistas de la Psicología, la Pedagogía, la Medicina, el Derecho, la Sociología, y otras esferas, ofrecen información acerca de temáticas relativas a la sexualidad, la educación de los hijos/as, la igualdad de derechos de ambos géneros, o cuestiones de salud.

Aunque no es fácil asumir que existe un problema en el hogar y solicitar ayuda a desconocidos, las personas que llegan a las COMF encuentran en estas muchas manos amigas, de abogados, fiscales, médicos, enfermeras, psicólogos y especialistas del Ministerio de Trabajo entre otros, que se esmeran en la atención y guía a esas personas necesitadas de ayuda profesional.

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