Carmen y Alicia Alonso, haz y envés de una misma vida
Alicia se fusionó eternamente al espíritu de la Carmen y su imagen perdura como icono de cubanía y universalidad

Por: Ana Margarita Sánchez Soler (asanchez@enet.cu)
Carmen, una de las obras insignias del Ballet Nacional de Cuba, cumple este miércoles años desde su estreno en nuestro país a cargo de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, joya de la danza cubana y mundial.
Desde su estremecedor nacimiento en la década del 40 del pasado siglo, la obra disfrutó la inmediata acogida del público en la Isla y luego en todas partes donde fue presentada.
A su encanto contribuyó decisivamente el trabajo interpretativo y coreográfico desarrollado por Alicia Alonso, un esfuerzo de creación que haría época y desataría admiración unánime tanto en la crítica especializada como en el gran público.
Alicia hizo del personaje una creación balletística que corporizó a una Carmen singular, andaluza y cubana, gitana y criolla, que ella alimentó con sus vivencias, fina sensibilidad y profundo conocimiento del folklor andaluz.
Carmen, aplaudida en todas las latitudes, es un hito de la danza cubana estimable en sus aportaciones técnicas e interpretativas al mundo del ballet.
Convertida en una de las versiones artísticas de magia superior ante la cual se siguen rindiendo palmas agradecidas, Alicia se fusionó eternamente al espíritu de la Carmen y su imagen perdura como icono de cubanía y universalidad.