Hotel Colina, su historia

Ubicado en L y 27, en el Vedado habanero, municipio Plaza de la Revolución, casi frente a la Universidad de La Habana, pertenece a una zona privilegiada por su entorno tan céntrico como agradable y pleno de lugares famosos a través tiempo.

Fue construido en 1954 a un costo de 400 000 pesos. Tiene apenas ochenta habitaciones y se trataba de un pequeño hotel que no podía emular con algunos ilustres vecinos, como el Habana Hilton (hoy Habana Libre), edificado pocos años después a menos de una manzana de distancia. Sin embargo, estaba muy bien equipado con todos los adelantos de la época y cobraba tarifas muy económicas por lo que siempre resultó una opción muy atractiva para el turismo de clase media.

Era propiedad de José López Vilaboy, amigo e intermediario del presidente Fulgencio Batista, y operado a través de la Corporación Hotelera del Caribe.

Fue nacionalizado tras el triunfo de la Revolución Cubana, siendo de las instalaciones que permaneció funcionando como hotel. Entre 1960 y 1966, el escritor Manuel Navarro Luna vivió en el Colina donde una placa conmemorativa recuerda al distinguido huésped.

Su clientela durante treinta años estuvo compuesta, fundamentalmente, por turistas nacionales, pero al producirse la desaparición del campo socialista y comenzar el Período Especial, se sometió a un proceso de remodelación para dar servicio al turismo internacional, función que todavía cumple. En la actualidad pertenece a la cadena Islazul. 

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