Para tener huesos más saludables: Vitamina D
La vitamina D es un nutriente muy importante para la salud. Ciertos alimentos contienen una pequeña cantidad, pero la mayor fuente natural es la luz solar

Por: Ángeles Muik
Es cierto que algunas personas pueden obtener suficiente vitamina D sólo con exponerse a la luz solar, sin embargo otras necesitan realizar cambios en su estilo de vida o tomar suplementos nutricionales.
Entre los beneficios que la vitamina D proporciona se incluyen ayudar al cuerpo a absorber calcio para tener unos huesos fuertes, además de permitir que los nervios de soporte puedan llevar mensajes hacia y desde el cerebro.
También juega un papel clave en el movimiento muscular y apoya al sistema inmune para combatir infecciones y enfermedades.
La vitamina D es diferente de la mayoría de las otras vitaminas.
Cuando el cuerpo la procesa, la vitamina D se convierte en una hormona llamada calcitriol, que hace que el sistema óseo absorba el calcio necesario.
Existen diferentes factores que influyen en la obtención de suficiente cantidad de vitamina D de los rayos del sol. Entre ellos el lugar del mundo donde vivamos, la época del año, la hora del día y el color de la piel.
Las personas que viven cerca del Ecuador o en la zona tropical se encuentran expuestas al sol con mayor frecuencia.
No ocurre lo mismo en el hemisferio norte. En esas latitudes es probable que no podamos obtener bastante vitamina D de la luz del sol, sobre todo durante la etapa invernal.
El cuerpo solo puede producir una cierta cantidad de vitamina D a la vez. En este proceso influye la cantidad de melanina (sustancia responsable del color de la piel) que contiene la epidermis. Así, si nuestra piel es más clara, tenemos menos melanina, la cual poco nos protege de los dañinos rayos ultravioleta (UV) del sol.
Las personas con más melanina en la piel (y por tanto con una tez más oscura) tienen mejor protección contra el sol, pero tardan más tiempo en producir vitamina D, por lo cual es más probable que tengan deficiencia de esta vitamina.
Estos factores hacen que sea difícil recomendar cuánta luz solar debemos tomar para producir la vitamina D que nuestro cuerpo necesita.
Por otra parte, algunas personas pueden no absorber la cantidad conveniente de vitamina D de la luz solar debido a las características de su estilo de vida específico. Por ejemplo, las personas que trabajan de noche, las que permanecen en el interior de sus casas, oficinas u otros inmuebles durante el día.
Sin embargo, es vital proteger la piel de los rayos UV, pues estos pueden causar quemaduras, envejecimiento de la piel y aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel. Es por eso que se aconseja tomar el sol solo en las primeras horas del día o al caer la tarde.
Una pobre presencia de vitamina D en nuestro cuerpo conlleva a la aparición de diversos síntomas. En los niños, la deficiencia de vitamina D puede causar raquitismo. Esta condición hace que los huesos sean blandos y se doblen fácilmente. También puede causar dolor de huesos y músculos débiles en los adultos.
No tener suficiente vitamina D o calcio durante toda la vida puede contribuir a la osteoporosis. Esto provoca que el sistema óseo sea más frágil y pueda fracturarse con mayor frecuencia.
Para restaurar los niveles saludables de vitamina D en el organismo debemos ingerir alimentos sanos y ricos en vitamina D. Las fuentes naturales de esta vitamina incluyen el salmón, el atún, el queso, la yema de huevo o el hígado de res.
Además de exponernos al sol de manera adecuada e incorporar otros suplementos nutricionales que contengan vitamina D en dependencia de la edad y otros factores.