La planificación familiar: un asunto de vital importancia

Diversas son en Cuba las acciones dirigidas a enfrentar los elevados niveles de envejecimiento de la población, estimular la fecundidad
Por: Carlos Heredia Reyes
¿Cuál es el proyecto de vida de adolescentes y jóvenes?, ¿cómo toman las decisiones?, ¿cuál es el rol de las personas adultas (familias, educadores/as, profesionales de salud) para facilitar que ellas y ellos tomen decisiones pensadas e informadas, mejoren su autoestima y construyan proyectos de vida con más salud?, son interrogantes frecuentes a nivel de sociedad, en el seno de varias instituciones, organizaciones y de muchas familias cubanas.
Que la población pueda planificar sus familias implica que puedan organizar su vida, mejorar la salud de las madres e hijos, lograr una mayor equidad de género, evitar la muerte materna, los embarazos no deseados y abortos, así como proteger a la juventud de eventos que le impidan aprovechar a plenitud esa hermosa etapa de la vida.
En opinión del doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe del Departamento Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública, si bien Cuba muestra una elevada cobertura de anticoncepción (78 %) —de las más altas del mundo— y cuenta con la participación de los principales sectores sociales en un programa de educación integral de la sexualidad; el país no ha logrado reducir a niveles esperados el embarazo no planificado (más acentuadamente en adolescentes) y el aborto, al cual acuden como un derecho, las mujeres.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la planificación familiar brinda a las mujeres, familias y a la sociedad varios beneficios, entre ellos destaca la prevención de los riesgos para la salud relacionados con el embarazo; la reducción de la mortalidad de los menores de un año y la prevención de la infección por el VIH/Sida.
Además, puede influir en la disminución de la necesidad de recurrir al aborto y en la reducción del embarazo de adolescentes. Provee mayor calidad de vida para cada uno de los integrantes de la familia y mayor capacidad de desarrollo personal y profesional para la pareja, así como puede rebajar las tasas de violencia intrafamiliar.
Desde el 11 de julio de 1990 el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y otras organizaciones e instituciones conmemoran anualmente el Día Mundial de la Población, en asociación con los gobiernos y la sociedad civil.
La celebración está dedicada cada año a un sector de la población severamente afectado por los problemas más graves del mundo moderno: hambre, desnutrición, miseria, muerte…
No por gusto en 2017 el tema escogido fue Planificación familiar: empoderando a las personas, desarrollando a las naciones, con el cual se hizo un llamado a garantizar el acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar voluntaria, para todas las personas, desde una perspectiva de derechos humanos.
El interés de tratar la planificación familiar como un asunto de vital importancia para la sociedad y las naciones, sin excepción, se basa en que, a pesar de los esfuerzos del UNFPA, unas 225 millones de mujeres que no desean quedarse embarazadas no utilizan métodos contraceptivos seguros y efectivos.
La mayoría de estas mujeres vive en 69 de los países más pobres del planeta y se ven sometidas a la discriminación sexual, les falta apoyo de sus parejas y no cuentan con la debida información acerca de los servicios de salud a que tienen derecho.
Particularmente en Cuba la no suficiente información sobre los métodos anticonceptivos existentes, los riesgos del aborto y las ventajas en cuanto a la atención al proseguir un embarazo, entre otros temas, atenta contra el disfrute pleno de la planificación familiar como uno de los derechos sexuales y reproductivos.
En opinión del doctor Álvarez Fumero “nuestros profesionales no pueden cansarse de brindar la información completa, imparcial y basada en evidencias, explicar y orientar al adolescente para que su elección de un método de anticoncepción garantice luego su permanencia. Para este intercambio no es necesario la presencia de un progenitor o tutor legal”.
Al intervenir en el I Seminario Nacional de Actualización en Anticoncepción posparto y posaborto, efectuado en julio del 2015 en La Habana, el jefe del Departamento Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública destacó que las consultas de planificación familiar deben ser amigables para los adolescentes, en consonancia con los estándares internacionales.
“Deben ser equitativas, basadas en el respeto y la no discriminación; accesibles, mediante la facilitación de horarios y de alternativas de información; aceptables, apropiadas y efectivas, en tanto nuestros profesionales sean competentes y dispongan de todos los recursos necesarios para ofrecer un servicio de calidad”, subrayó el funcionario.
De ahí la necesidad de consolidar el sistema de planificación familiar desde los consultorios del médico de la familia, los policlínicos y hospitales, las Casas de orientación a la mujer y la familia, y de incluir los temas de educación sexual en los planes de estudio, programas radiales y televisivos que abordan el asunto, como vías de recibir orientación y ayuda especializada.