Naturaleza, verdadera dueña

Variedad de ofertas gastronómicas y contacto directo con la naturaleza encuentran quienes diariamente visitan el Parque Almendares, ubicado en el municipio habanero de Plaza de la Revolución

Por Marietta Riverí

A la sombra de árboles legendarios escapa del ardiente sol capitalino el Parque Almendares, un pulmón verde en el mismo interior de la ciudad, hacia donde miles de habaneros acuden en busca de sano entretenimiento.

La instalación, perteneciente a la Empresa Parque Metropolitano de La Habana, está conformada por cuatro áreas de servicios gastronómicos, donde las ofertas fluctúan, y destaca la calidad, variedad, y esmerada atención.

Parque Almendares un pulmón verde en la ciudad

La naturaleza, verdadera dueña de este singular espacio habanero, se apodera de cada rincón en caprichosas formas para deleite de quienes, por estos meses, visitan el lugar.

Carlos González García, administrador del parque, explica que la afluencia de público es constante desde el inicio de los servicios a las 9:00 y hasta las 18:00 hora local y se accede libremente sin costo alguno a todas las áreas.

Carlos González, administrador del parque asegura garantías de servicios y abastecimientos

Cafetería con variedad de confituras, entrepanes, y refrescos; una parrillada con capacidad para 72 comensales donde se preparan asados de pollo, cerdo, viandas fritas y la coctelería, ocupan espacios del Parque Almendares, servicios que según su administrador se incrementan en los meses estivales.

Pizzería, heladería y el arrendamiento de espacios para la celebración de cumpleaños, completan las atracciones en el Parque Almendares de La Habana, escenario también de espectáculos infantiles y talleres medioambientales, todo ello en perfecta comunión con el entorno.

  Aire puro y aguas… ¡Claras!

Seguros pasos por los caminos de la salud de esta ciudad que próximamente cumplirá 500 años, pueden apreciarse en el principal atractivo del parque, el río Almendares, pues por estos días y desde hace ya tres meses, un nuevo proyecto a cargo de la Empresa de Saneamiento Básico de La Habana, expone resultados que asombran a los habituales pescadores del lugar.

 

 

 

 

 

 

Se avistan ya especies de mar por estas aguas, altamente contaminadas hace ya un tiempo, y que gracias al esfuerzo de hombres como Reynaldo Leal Ruiz y Rainel Calzado Montalvo, cobijan ahora peces de disímiles especies, para beneplácito de los entendidos, algunas de ellas conocidas popularmente como es el caso del “gallego”.

Dos operarios ejecutan diariamente las labores de saneamiento

Una barrera retiene a la altura de 50 centímetros y a 700 metros de la desembocadura, todos los desechos que flotan en el río, y que estos dos operarios, de la mencionada empresa a cargo del proyecto, recogen diariamente de forma manual, con el propósito de constituir más adelante una brigada de clasificación y recuperación de materias primas.

De manera rudimentaria dedican estos dos hombres cada jornada a sanear el río y detener el flujo de desechos sólidos arrojados inescrupulosamente a sus aguas, y entre los que encuentran todo tipo de basura.

Feliz noticia para el emblemático río habanero y para esta ciudad necesitada cada vez más de acciones en favor de su salud medioambiental.

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