Jornada de amor y paz
La fiesta nacional de Bielorrusia fue celebrado en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los pueblos, en coincidencia con el 3 de julio, aniversario 74 de la victoria de ese pueblo sobre el fascismo

Por Ricardo R. Gómez Rodríguez rrgomez@enet.cu
Aunque sea invierno o verano, siempre hay flores en los gigantes monumentos erigidos en Minsk y otras regiones de la actual República de Bielorrusia, a la victoria sobre el fascismo, hace ya 74 años.
Este 3 de julio la hermana nación de Europa Oriental celebra el Día de la Independencia y reconoce siempre el papel histórico jugado por el entonces pueblo soviético, en aquella gesta que puso coto a los planes hitlerianos de subyugar al mundo.
Con motivo de esa fecha tuvo lugar una velada político cultural en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) en La Habana.
Asistieron representantes del cuerpo diplomático acreditado en Cuba, del Ministerio de Relaciones Exteriores, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y estudiantes de la Isla graduados en el lejano país.
El Héroe de la República de Cuba Fernando González Llort, presidente del ICAP, resaltó que la derrota del fascismo en esa nación constituyó uno de los primeros golpes que marcó el fracaso total y definitivo de uno de los proyectos más atroces contra la humanidad.

Rindió tributo a los héroes y mártires bielorrusos, envió un abrazo sincero y solidario a su pueblo y manifestó eterna admiración y gratitud por la epopeya, que será siempre recordada por millones de personas en el mundo como el sacrificio humano más grande de la historia moderna a favor de un futuro mejor.
González Llort, recordó el apoyo recibido durante tantos años de esa hermana tierra y el alto nivel de las relaciones actuales entre ambos países, sus gobiernos y en especial con el presidente Aleksandr Lukashenko, quien en reciente mensaje a Raúl Castro con motivo del éxito de las últimas elecciones en la Isla, reconoció el apoyo incondicional a los cubanos en su rumbo político basado en los ideales de la Revolución y el pensamiento de Fidel.
Asimismo Alexander Alexandrov, embajador de la República de Bielorrusia en Cuba, reconoció que fue el Ejército Rojo el que en 1944 les regaló la vida, la paz y la posibilidad de construir una nueva nación.

Manifestó que siempre han contado con el apoyo incondicional de Rusia y agradeció la presencia en la velada en el ICAP de Mijaíl Kamynin, quien concluye por estos días su misión como embajador de esa última Federación en La Habana.
También recordó los lazos económicos entre Bielorrusia y la mayor de las Antillas, hacia donde enviaron desde décadas pasadas camiones y tractores Minsk que los cubanos -dijo- conocen mejor que sus propios creadores.
Adelantó que se fortalecen proyectos comunes en las esferas de las ciencias y la tecnología, con hincapié en el desarrollo de máquinas de riego para la agricultura.
La velada en el ICAP contó con la actuación de la joven intérprete Rebeca de la Caridad Martínez, ganadora en el Festival de Música Ligera de Bielorrusia, con interpretaciones rusas y criollas.
Emocionados los asistentes ovacionaron al Coro infanto-juvenil del Teatro Lírico de La Habana, como cierre de una velada donde ponderó la solidaridad y amistad entre pueblos hermanos.
Cuando llega el verano, crecen los pastos en los alrededores de aquellas estatuas de obreros y campesinos con manos rudas y caras que denuncian la victoria, en la lejana república de Europa Oriental. Niños, mujeres y hombres que sufrieron el terror de la guerra y hoy evocan un mensaje de amor y paz.