El imperio del danzonete en manos de una mujer

Una de las personalidades cubanas imprescindibles de ese ritmo fue Paulina Álvarez, quien cumple 106 años de natalicio
Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu
El danzonete es una modalidad musical que contó con grandes compositores y cantantes. Una de las personalidades cubanas imprescindibles de ese ritmo fue Paulina Álvarez, quien cumple 106 años de natalicio este viernes.
En los procesos de creación algunos artistas son identificados con imponentes sobrenombres por toda la obra realizada. Sin embargo, otros se han granjeado calificativos solamente a partir de una pieza o desempeño. Este es el caso de la cantante cubana (1912-1965).
Cuenta la historia que la intérprete fue seleccionada por el compositor y flautista matancero Aniceto Díaz para estrenar en la capital su danzonete Rompiendo la rutina, en 1929. El triunfo fue tan relevante que el locutor Rafael Ruíz del Viso la bautizó como “La emperatriz del danzonete”, seudónimo que la acompañó durante toda su trayectoria artística. Según la historiografía, ella resulta la primera mujer en cantar con éxito el danzonete.
No obstante su maestría en la interpretación de esta variante musical, Paulina Álvarez demostró una cabal versatilidad en su propuesta de diversos géneros; tales como el chachachá, el guaguancó y el bolero, entre otros. Esa integralidad estuvo dada en sus habilidades de cantante, pero también en el meritorio trabajo de directora de orquesta. Tanto de un rol como del otro, con funciones muy diferentes, “La emperatriz del danzonete” fue capaz de impresionar al público y la crítica de Latinoamérica.
Los conocimientos musicales de la vocalista contribuyeron, sin dudas, a su meritoria labor. Paulina Álvarez estudió solfeo y teoría; piano; guitarra y canto en la Academia Musical de La Habana, hoy Conservatorio Amadeo Roldán. Su personalidad en escenario era impecable y en muchas ocasiones cantaba y llevaba el ritmo con las claves.
Ella contó con una variedad de temas, por ejemplo, Mujer, de Agustín Lara; El verdulero; Lágrimas negras, de Miguel Matamoros; Aprietas más; Pimienta y sal, de Rosendo Ruíz y Échale solfeando.
El imperio del danzonete en manos de Paulina Álvarez. Sus 106 años de natalicio nos convidan a revisitar la obra de esa emperatriz cubana.