Búsqueda de alianzas para decidir al presidente de Colombia
Balotaje el próximo día 17 entre Gustavo Petro e Iván Duque

Por: Mariela Pérez Valenzuela
Los dos candidatos a la presidencia de Colombia, el derechista Iván Duque, y el centro-izquierdista Gustavo Petro, batallarán en las próximas tres semanas para hacerse de los votos de los partidos perdedores en las elecciones del pasado domingo.
Las diferencias entre sus propuestas que prefiguran dos modelos de país futuro pasan principalmente por tres aspectos: los acuerdos de paz, la economía y la seguridad.
Aunque se sabe que resultan imprescindibles nuevas alianzas para alzarse con la victoria el próximo día 17 en segunda vuelta, hasta ahora se desconoce qué agrupación brindará su apoyo a uno u otro candidato, los que presentan al electorado posiciones ideológicas diametralmente opuestas.
Duque, del derechista Centro Democrático, liderado por el expresidente y senador Álvaro Uribe, obtuvo 7,5 millones de votos (39,13), mientras el progresista Petro, de Colombia Humana, alcanzó 4,8 millones (25,09), y pisándole los talones, Sergio Fajardo, de Coalición Colombia, 4,5 millones, (23,7%) del escrutinio.
Ninguno de los dos primeros colocados logró el 50% más uno de los votos, por lo que de inmediato comenzó una lucha interna para conseguir el apoyo de sus antiguos contrincantes, lo cual significaría una victoria rotunda el día 17 de junio.
Analistas consideran que Fajardo es la figura que podría decidir quién será el sustituto del derechista Juan Manuel Santos, el Nobel de la Paz que acaba de anunciar que Colombia forma parte de la Organización Nacional del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), trayendo el peligro de la guerra a una región que se suscribió en 2014 como una zona de paz.
Esas fuentes consideran que lo ocurrido el pasado domingo demuestra que el electorado colombiano se inclina por sacar a la derecha del Palacio de Nariño. Por primera vez se enfrentaron postulados que representan la continuidad del neoliberalismo, el guerrerismo y el entreguismo que prevaleció durante décadas representado por Duque, y el progresismo, la inclusión y la paz de Petro y Fajardo.
Hasta este martes se desconocía si el líder de Coalición Colombia, que es una alianza de varias agrupaciones y por lo tanto la decisión debe ser colegiada, entregará sus votos a Petro o a Duque, aunque se estima por especialistas que la inclinación sería hacia el candidato de centro-izquierda.
El senador del Polo Democrático Alternativo Iván Cepeda exhortó a su partido y a los restantes integrantes de la Coalición Colombia –Alianza Verde y Compromiso Ciudadano- a unirse a la candidatura de Petro, ya que, dijo, es la única decisión razonable y correcta para crear un gobierno que respalde el proceso de paz.
Mientras, el ex candidato del partido Liberal, Humberto de la Calle –negociador gubernamental del Acuerdo de Paz de La Habana– dejó en libertad al 2,06 % de sus seguidores en libertad para votar, aunque se estima que por sus vinculaciones al proceso pacificador que defiende Petro y detracta Duque, deben inclinarse por el ex alcalde.
De la Calle refirió que ¨Hoy más que nunca debemos movilizarnos. Colombia así lo exige. Debemos vigilar la implementación de los acuerdos¨, en concordancia con las ideas de Petro.
Sin embargo, el exvicepresidente y postulado Germán Vargas Lleras, cuarto en la primera vuelta con 7,28% de los votantes, debe apoyar al ahijado de Uribe, pues mantiene la misma política contra el Acuerdo de Paz. Su amigo Uribe es uno de los detractores del documento firmado de manera definitiva en Cartagena de Indias.
Mientras, el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) de Colombia denunció este martes el asesinato de 24 excombatientes en lo que va de año y el mantenimiento de amenazas contra los miembros del partido.
El Consejo Político Nacional de las FARC señaló que, tras la primera vuelta de los comicios presidenciales, les sigue preocupando la persistencia de violaciones de los derechos humanos en diferentes regiones del país.
Hicieron referencia de la permanencia de estructuras criminales ligadas al paramilitarismo y el narcotráfico que atentan de manera directa contra la paz.
“Nosotros no vamos a permitir que se siga asesinando a quienes depusieron las armas para entrar en el accionar político legal”, remarcó una declaración de las FARC citada por Prensa Latina.
Asimismo, el Clan del Golfo, el principal grupo del crimen organizado en Colombia anunció este martes el cese de operaciones armadas para permitir una pacífica segunda vuelta electoral.
En un comunicado, el Clan refirió que “Hemos mantenido una prudente distancia de los eventos electorales, no porque nos sean indiferentes, sino porque el apoyo de un grupo armado a una aspiración electoral desnaturalizaría el resultado de las elecciones”.
Seguimos atentos, apuntó, al proyecto de sometimiento a la justicia que se discute en el Congreso, el cual ya no hay tiempo para discutir por el actual gobierno.
“Estamos en un compás de espera para que se encuentre alguna salida jurídica digna que nos permita nuestra salida del conflicto social y armado”, precisa el texto.
Esta semana, auguran observadores, será decisiva para la definición de acuerdos entre las fuerzas políticas colombianas.