Sara Gómez: la mujer en el podio del documental

Resulta triste, pero necesario, recordar a la realizadora cubana Sara Gómez, quien cumplirá en el mes de junio 44 años de su fallecimiento en plenas facultades creativas

Sara Gómez: la mujer en el podio del documental

Por: Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

El documental en nuestros medios de comunicación muestra una escasa difusión como género. No basta con su presencia recurrente por ejemplo, en algunos programas televisivos habituales, sino además su efectiva promoción en horarios privilegiados y una adecuada atención en la parrilla de la “pequeña pantalla”. 

La imponente obra documental de Sara Gómez (1943-1974), quien cumplirá el 2 de junio 44 años de su fallecimiento, merece ser difundida y analizada en diversos espacios. La artista, con apenas 31 años, dejó una huella indiscutible en la producción cinematográfica.

Considerada la primera realizadora de largometrajes de ficción desde el surgimiento del Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos (ICAIC), Sarita, como también se le conocía, incursionó antes en los escenarios de la música y el periodismo. Ella estudió seis años de piano en el Conservatorio de La Habana y trabajó en el periódico estudiantil Mella y, posteriormente, en el rotativo Hoy, domingo.

Al igual que tantos futuros directores de cine, Sara ingresó al ICAIC ocupando el puesto de asistente de dirección; nada más y nada menos que de los directores Tomás Gutiérrez Alea y Jorge Fraga.

Su debut en el documental tuvo lugar en 1964 con Iré a Santiago, aunque ya contaba con colaboraciones en la  ficción. No obstante, varios especialistas han señalado que su quehacer fílmico combina ambos géneros. Ejemplo de ello es De cierta manera (1976), cinta que abre la producción de largometrajes y evidencia signos del ejercicio documental.

La autora de piezas tales como En la otra isla (1967) y Poder Local, Poder Popular (1970) recreó la realidad insular, el ser cubano con sus complejidades durante los primeros años después del triunfo de la Revolución y los logros que esta última trajo para la sociedad. Además abordó las actitudes de discriminación racial y machismo en sus obras.

“A Sara le hubiera gustado hacer cine sin cámaras, sin micrófonos: directamente, y eso es lo que le da esa fuerza, y esa cosa única que lamentablemente, no creo que haya sido suficientemente valorada con los años, palabras manifestadas por Titón y citadas por el crítico de cine Juan Antonio García Borrero en su blog Cine Cubano. La pupila insomne.

Pues que sea este merecido homenaje a la realizadora Sara Gómez.

 

 

 

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