Un liceo con mucha historia y tradición en la cultura habanera

Casa de la Cultura Rita Montaner (Antiguo Liceo Artístico Literario de Guanabacoa)

El 16 de junio de este año arribará a su aniversario 157 de creado el Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, hoy  Casa de Cultura “Rita Montaner”, vetusto inmueble ubicado en la céntrica calle de Máximo Gómez, esquina Nazareno

 

Por: Carlos Heredia Reyes

El Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, hoy  Casa de Cultura “Rita Montaner”, surgió con la finalidad de fomentar las letras, las ciencias y las bellas artes, impartir clases gratuitas, ofrecer cursos de diferentes idiomas, propiciar la realización de concursos literarios y juegos florales, representaciones teatrales, ofrecer conciertos y bailes, y en general promover cualquier otro tipo de actividad cultural.

Su primer presidente fue Román Sánchez Hurtado y el director Nicolás Azcárate, un jurista destacado que había luchado por la emancipación de los esclavos. Durante su estancia en Madrid, a donde fue a estudiar la carrera de abogado, participó en las tertulias literarias que Domingo del Monte celebraba en su residencia en la capital española.

A su regreso, Azcárate aglutinó lo más relevante de la cultura de aquella época en su casa de Guanabacoa, abierta a cuantos deseaban ilustrarse. A ella acudió lo más culto de la sociedad habanera y cubana de aquella época, señalan fuentes consultadas.

Pero a causa de la guerra del 68, el Liceo cerró sus puertas. En 1878, al terminar la guerra, fue reabierto y reanudadas sus actividades culturales.

Desde sus inicios, la noble institución contaba con una biblioteca que permanecía abierta día y noche; allí se ofrecían clases gratuitas de francés, inglés, alemán e italiano, lecciones orales, concursos y representaciones de obras teatrales.

Las más encumbradas personalidades de la cultura nacional prestigiaron con su presencia esa institución, como fueron Rafael María de Mendive, José de la Luz y Caballero, Anselmo Suárez y Romero, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Felipe Poey, Antonio Zambrana, Mercedes Matamoros, Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Rafael Díaz Albertini, Diego Vicente Tejera, Miguel F. Viondi, Fernando Urzaiz, Alfredo Torroella y muchos más, según un artículo en Habana Radio de la colega Yaíma Céspedes Cortés.

Especial atención, merece la presencia de nuestro Héroe Nacional, José Martí, nombrado Socio Facultativo de la sección de Literatura, en noviembre de 1878.

Allí, en el Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, el Apóstol pronunció su primer discurso público; luctuosa remembranza a la figura del amigo y joven poeta, Alfredo Torroella.

José Martí y Nicolás Azcárate se habían conocido en México. Desde entonces fructificó una entrañable amistad entre ambos, y ello fue un factor importante para la incorporación de Martí a las tertulias literarias de Guanabacoa, quien ya el 15 de diciembre de 1878 figuraba como Secretario de la Sección de Literatura.

El Apóstol fue un asiduo visitante de Guanabacoa. Aquí cultivó amistades y participó activamente en la vida cultural de la localidad, como señaló en un artículo la investigadora  Mireya Báez García, profesora de la carrera de Estudios Socioculturales de la sede universitaria de esta localidad.

Las veladas eran el marco adecuado para la recitación y lectura de poemas y composiciones en prosa, y para tratar temas de literatura nacional y universal. Allí se les daba cabida a los nuevos valores y a todos los que desearan asistir, sin distinción de clases sociales, credos, sexo ni ideas políticas. El único denominador común entre ellos era el cultivo de la inteligencia. También se deleitaba a la concurrencia con la ejecución de piezas musicales, y se les obsequiaban dulces y refrescos de frutas naturales.

A su paso por esa villa, dejó las huellas  de su presencia en las veladas literarias de Guanabacoa.

Hasta el triunfo revolucionario de 1959 el inmueble sufrió irregularidades en su funcionamiento, además de que fue objeto de reparación y remodelación en más de una ocasión.

Entonces a principios de la Revolución el liceo fungió como Instituto de Guanabacoa, y cambia de escenario en 1961 cuando pasa entonces a ser sede de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y para 1963 cobija al Círculo cultural “José Martí”, consolidando un pujante movimiento de aficionados y una intensa labor cultural por todo el territorio, como señala en su extenso artículo en la web de Habana Radio, la colega Yaíma Céspedes Cortés.

En el año 1970, funciona en la edificación, aprovechando sus grandes espacios, la Biblioteca Pública José Machado, hasta que el 28 de enero de 1977, se convierte en Casa de Cultura, identificada desde ese momento, con el nombre de una artista de rango internacional, nacida en Guanabacoa, de gran arraigo popular, Rita Montaner.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *