La Consagración de Danza Contemporánea
Durante los dos últimos fines de semana, la compañía Danza Contemporánea de Cuba realizó presentaciones de sus obras en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso

Por: Rubén Ricardo Infante
Los dos últimos fines de semana del mes de mayo han traído la maestría y el rigor de Danza Contemporánea de Cuba (DCC) a escena. Presentada en funciones en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, los miembros de esta compañía, considerada madre de la danza cubana, mostraron el alto nivel en la ejecución de las obras, así como un cuidado trabajo en la unidad estética que la caracteriza.
En las presentación realizada el pasado sábado 12 de mayo, a la cual asistí, se presentó R=V (El criterio del camello); Coil y Consagración, obra en estreno. En la primera de estas, la coreografía corre a cargo de George Céspedes y constituye una metáfora de la vida de animales usados para el transporte de personas o de carga: el camello.
El adecuado manejo de los elementos simbólicos hacen que esta se convierta en un clásico al tomar puntos de la vida de un animal para ser llevado a la escena.
Como ha apuntado Jorge Brooks Gremps: “Danza Contemporánea de Cuba, por su eclecticismo es una de las compañías más universales en el panorama danzario mundial. Así lo demuestra su capacidad de adecuarse e interpretar variados estilos, que como muestra fehaciente, exhibe en su amplio repertorio las tendencias actuales de la danza. Su distinción radica en su unidad estética sedimentada en la técnica de la danza moderna cubana, que desde nuestras raíces es capaz de tomar y reelaborar todas las propuestas creativas, a las que se ha enfrentado en su más de medio siglo de desarrollo”.
Mientras que, Consagración es fruto de la colaboración con los artistas franceses Christophe Beránger y Jonathan Pranlas-Descours, quienes tomaron como punto de partida la partitura de Igor Stravinski para montar este poderoso discurso en escena, donde se entremezclan los acordes de manos de los músicos de la Orquesta del Gran Teatro y el movimiento coreográfico que estos cuerpos ponen a disposición del público.
Sobre la relevancia de esta pieza, el escritor y crítico Norge Espinosa escribió: “De este modo, la pieza de 1913, que creó aquel célebre escándalo en su estreno del Théatre des Champs-Elysées de París, deviene nuevamente una revolución sobre sus propios preceptos, buscando el camino del rito, de lo esencial y de una verdad que discute políticamente la identidad, la búsqueda del ser humano en términos de sociedad y al mismo tiempo en pos de su individualidad irrebatible”.
El desempeño de la compañía le ha merecido varios reconocimientos, donde se suma la reciente entrega del Premio Nacional de Danza 2018 para su director. Miguel Iglesias ha sido distinguido por un jurado que valora los aportes de su talento al panorama danzario de la Isla, además de su entrega y consagración por sostener en alto el nombre de Danza Contemporánea de Cuba.
Notas:
- Jorge Brooks Gremps: “Danza Contemporánea de Cuba (1959-2018)”. Notas al programa de presentación en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso (mayo, 2018).
- Norge Espinosa: “Consagración, otra revolución en Danza Contemporánea de Cuba”. En: Entretelones, Consejo Nacional de las Artes Escénicas, mayo, 2018, p. 6.