Mario Rodríguez Alemán a la luz del séptimo arte

Mario Rodríguez Alemán, ensayista, crítico y poeta.

Él ha sido uno de los críticos cubanos más reconocidos

 

Por: Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

La crítica cinematográfica ha resultado siempre uno de los ejercicios más complejos y polémicos por la diferencia de criterios que genera. Uno de nuestros críticos más reconocidos fue el maestro Mario Rodríguez Alemán.

El ensayista, crítico y hasta poeta Mario Rodríguez Alemán (12 junio 1926 – 11 julio 1986) fue un versátil profesional del campo de las artes y las letras. Doctor en Filosofía y Letras en 1952, el profesor Alemán realizó varias publicaciones sobre cine en reconocidas revistas como Señal (Guatemala), Humanismo (México), Nuestro Tiempo y Cine Cubano (Cuba); y además fungió como editor de esta última.

Su interés también estuvo dirigido hacia el teatro. Creó los grupos El adad y La carreta y dirigió el Conjunto Dramático Nacional. Fue el teatro la asignatura y quien sabe también si las lecciones de vida impartidas por Mario Rodríguez en la prestigiosa Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.

Quienes lo conocieron afirman sus cualidades de orador, lo cual debe haber determinado en la obtención del Premio de Oratoria convocado por el diario mexicano El Universal, en 1948.

Sus verdaderos conocimientos sobre el cine los obtuvo con el maestro y crítico José Manuel Valdés-Rodríguez, quien el propio Alemán ha confesado deberle el estudio del cine como arte, como medio masivo de comunicación y como industria de “nuestro tiempo”.

Mario Rodríguez Alemán, más que un crítico infranqueable, fue un profesional que supo escuchar también las lecturas del público no especializado. Así lo afirmó en su libro La sala oscura cuando refiere: “Me ha sucedido a veces que, después de haber madurado un criterio acerca de un aspecto de un filme, en mi trabajo de análisis en una moviola o en repetidas visiones en las salas oscuras de exhibición, me he visto ante ideas completamente opuestas expresadas por gente sencilla que no son especialistas y que me han ayudado a encontrar una visión firme del problema”.

Las facilidades comunicativas del profesor y sus acertados criterios fueron puestos a prueba durante muchos años en los gustados programas de televisión Cine en TV y Tanda del Domingo.

Modesto, pero sincero recordatorio, hemos querido hacerle al profesor Mario Rodríguez Alemán.

 

 

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