Inteligencia artificial: La revolución que se avecina
Algoritmos que simulan la inteligencia humana comienzan a ganar espacio en la vida práctica

Por: Dr. Cs. Augusto González
Estimado lector, el presente artículo estará dedicado a la denominada “Inteligencia artificial”, es decir el procesamiento automatizado de imágenes, sonidos e información en general dando como resultado un veredicto o una decisión.
Los hechos apuntan a que pronto seremos testigos de la aplicación masiva de la Inteligencia artificial a diversos dominios de la vida práctica.
Recientemente asistí a la celebración del 80 cumpleaños de un colega. Al día siguiente recibí en Facebook la siguiente notificación: “Ud ha sido identificado en una foto”. Seguí el enlace, vi la foto relacionada con el cumpleaños, pero no había un pie con mi nombre. Cómo sabían que era yo? Resulta que Facebook, desde hace ya un tiempo, corre una aplicación que reconoce rostros en imágenes y la aplica a todas las que suben los usuarios. A pesar de que el número de fotos que se publican diariamente sobrepasa los millones, la potencia de cómputo disponible y los algoritmos existentes permiten procesarlas.
El tratamiento de grandes volúmenes de datos con técnicas de Inteligencia artificial gana espacios también en otras áreas, como por ejemplo la medicina. La identificación de trastornos genéticos, de Alzheimer y otras enfermedades neurológicas, el diagnóstico automatizado a partir de imágenes de rayos X, tomografía y otras, la identificación de candidatos para medicamentos a partir de bases de datos moleculares,… son algunos de los posibles ejemplos. Por cierto, variantes del mismo programa de Facebook, desarrollado por físicos, están siendo utilizados con estos fines.
El análisis masivo de datos con técnicas de Inteligencia artificial (IA) ha encontrado también “aplicaciones” en la política. En fecha relativamente reciente leí en Cubadebate un artículo bien curioso donde, al parecer, en eventos como el Brexit británico, la elección del senador republicano Ted Cruz e incluso la elección de Donald Trump, se hizo uso extensivo de la Inteligencia artificial en la política. Las afirmaciones que se hacen en ese artículo pudieran resumirse así: la información que se obtiene de Facebook y otras bases de datos permiten construir un perfil psicológico para cada uno de los millones de usuarios de las redes sociales. Con este fin se utiliza un modelo creado por el psicometrista polaco Michal Kosinski, quien ha alertado reiteradamente sobre el mal uso que se le puede dar a su modelo. La propaganda política personalizada es dirigida a través de las redes sociales a grupos de usuarios con perfiles similares. Se mide incluso la reacción a esta propaganda y se va corrigiendo en dependencia de si la reacción es positiva o negativa.
Aun cuando es difícil precisar en qué medida la Inteligencia artificial fue determinante en estos eventos, lo cierto es que todos eran poco probables, según el criterio de los analistas políticos, y que en todos fue contratada la compañía Cambridge Analytics para el manejo de la información de las redes sociales y su uso. Cambridge Analytics está siendo contratada por varios gobiernos en la actualidad.
Lleguemos a alguna conclusión: Las redes sociales comienzan a ser de uso masivo en nuestro país, por lo que es razonable afirmar que pronto se obtendrán masivamente perfiles psicológicos de usuarios cubanos, lo cual puede ser utilizado para manipular la opinión pública. Esto hay que tomarlo en cuenta.
Pero hay otra enseñanza tal vez igual de importante. Hay que apoyar nuestra ciencia en todas sus disciplinas, hay que mantener grupos de personas capaces en todas las áreas que podamos. Hoy es la Inteligencia artificial, mañana quién sabe. En una época dominada por la ciencia y la tecnología no podemos descuidar estos aspectos.
Otra arista del tema tratado se refiere a los denominados “clusters de computadores”. Los clusters de computadores no son simplemente muchos computadores que se agrupan en un local. El desarrollo tecnológico permite que el número de procesadores que se pueden agrupar sea enorme, por ejemplo, hay 164000 procesadores en el cluster del Laboratorio Nacional de Argonne, en los EU. Estos procesadores deben, a su vez, comunicarse de forma casi instantánea y compartir memoria de muy rápido acceso para que el procesamiento de la información sea eficiente.
Una prueba que rutinariamente se hace cuando una tarea de computación se pone a correr en un cluster es el “escalamiento”. Si con 1000 procesadores la tarea demora un determinado tiempo, con 2000 debe demorar aproximadamente la mitad. Si esto no ocurre hay que corregir la programación.
Los computadores han acelerado los ritmos de las simulaciones numéricas. Hace 150 años, el astrónomo francés Delaunay se demoraba meses enteros para calcular la órbita lunar, lo que hacía con solo papel y lápiz. Hoy esos cálculos los puede hacer un estudiante de física en un computador en unos minutos. El escalamiento del tiempo en los clusters de computadores nos ha permitido, por su parte, abordar tareas impensables hasta hace poco, como es el caso del movimiento de millones de estrellas en el firmamento. Pues lo que demoraría tres años de cálculo continuo en un solo procesador, se reduce aproximadamente a un día de cálculo en un cluster con 1000 procesadores.
En nuestro país, a una escala mucho más modesta, ha comenzado también el trabajo con los clusters de computadores y el procesamiento de tareas computacionales complejas y de grandes cantidades de datos.
Una de las experiencias más consistente es la del cluster montado en el Instituto de Nefrología por el Dr en Química Rolando Rodríguez, que ha sido utilizado, entre otras cosas, para la simulación de procesos de transporte a través de las membranas celulares.
Otro ejemplo a destacar es la Empresa de Tecnologías de la Información, que ha realizado una labor sistemática para dotar a los centros de BioCubaFarma de una red de datos común y un centro de cómputo de altas prestaciones que pueda ser utilizado por todas las instituciones que lo integran.
Esperemos que en los próximos años se generalice el uso de estos recursos por otros centros y universidades y se fortalezca, además de que aumente notablemente el ancho de banda para la internet nacional, el costo de la cual es muy inferior al del acceso internacional.
El otro fenómeno en esta área es el internet global. Las redes de computadores han dotado a la humanidad de una plataforma mundial y casi instantánea de comunicación, algo que existe por primera vez. Se dice que actualmente la mitad de la población mundial se conecta a la internet. Desde luego que la distribución geográfica deja mucho que desear, pero aun así es la mitad de la población. En principio, la internet es una plataforma para todo tipo de estudios sociales.
La conjunción de los clusters de computadores con la internet promete cambios incluso en la forma que se hace la ciencia, con un rol mucho más fuerte de la Inteligencia artificial. Algoritmos para procesar imágenes y realizar diagnósticos médicos, a los que se puede acceder desde la internet son ya realidad no solo internacionalmente, sino que podrían utilizarse a escala de Cuba. Y como este otros muchos ejemplos.
La Inteligencia artificial en la plataforma brindada por la internet global y la potencia de cálculo de los clusters de computadores sin dudas revolucionará nuestras vidas en el futuro inmediato.