La Única desafía el tiempo

Muchos artistas desafían el paso del tiempo y caen ante él. Otros, los verdaderos, crecen en la memoria del público frente a cualquier avalancha temporal. Rita Montaner pertenece a los “otros”

Por Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

Siempre que se visita el municipio capitalino de Guanabacoa resulta una referencia casi permanente la mención de sus artistas. Ignacio Villa (Bola de nieve), en la música; Arturo Montoto, en las artes plásticas… y, claro, Rita Montaner (La Habana, 1900-1958).

Esta cantante, de esplendorosa voz, cumplió este 17 de abril 60 años de fallecida. Rita es conocida por sus singulares interpretaciones; pero también fue una apreciable pianista, desempeño vencido por la fuerza del canto.

En 1910 ella cursó estudios en el Conservatorio de música y declamación de La Habana Eduardo Peyrellade, en el que obtuvo la Medalla de Oro con solo 13 años de edad. Se graduó de piano, canto y armonía en 1917 y, aunque podría tener un buen futuro como instrumentista, eligió la segunda opción.

La soprano tuvo un notable éxito en el desarrollo de la música lírica, como la zarzuela y la opereta. Su voz recorrió el mundo entero junto a importantes maestros de ese género. El escritor Alejo Carpentier mostró su admiración por la voz de Rita Montaner en repetidas ocasiones, sobre todo, en las crónicas que realizaba.

Pero los comentarios de Carpentier hacia “La Única”, como también se le conoce a esta solista cubana, no se debieron solo a su impactante timbre; sino además a su capacidad de interpretación de modalidades rítmicas tan diferentes como la afrocubana. De esa manera, la artista guanabacoense evidenció su personalidad musical polifacética.

La cantante de temas tan emblemáticos como El manisero, Ay, Mamá Inés y Siboney constituye figura imprescindible de la música cubana que merece ser recordada y, más que todo, ser difundida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *