Justicia conquistada

Para María Isabel Ferrer García, delegada a la Asamblea Provincial del Poder Popular en La Habana, justicia y democracia están visibles en cada política pública de la Revolución
Por: Marietta Riverí
“El pueblo de Cuba no ha alcanzado toda la justicia que merece, pero los revolucionarios tenemos que defender la justicia conquistada”, con esta frase de Fidel Castro inició el diálogo María Isabel Ferrer García, una cubana que integra la Asamblea Provincial del Poder Popular de La Habana por segunda ocasión y se enorgullece de su formación como maestra.
Para esta delegada del Consejo Popular Luyanó, de 10 de Octubre, a cargo además de la Dirección de Trabajo y Seguridad Social en el populoso territorio capitalino, la Ley de Seguridad, aprobada por el Parlamento cubano, es indiscutiblemente, parte de la justicia conquistada.
Y es entonces que comienza a enumerar, con la firmeza que caracteriza su hablar de pedagoga, las oportunidades ofrecidas a través de esta legislación a núcleos familiares vulnerables del territorio y para la que se aprobaron hasta el momento más de ocho millones de pesos.
Explica María Isabel que como resultado de todo el proceso, alrededor de 10 mil personas reciben ayuda en estos momentos en el territorio octubrino, tanto en recursos como servicios, lo cual incluye a combatientes que superan los 80 de años de vida, y a quienes llegan prestaciones monetarias para gastos en medicinas, sillones de ruedas y bastones.
Apuntó la directora de Trabajo en 10 de Octubre, la existencia de variantes, entre ellas el servicio a madres con hijos que presentan una discapacidad severa, y que como cuidadoras, devengan el mismo salario de su ocupación anterior, excepto el pago por rendimientos y con derecho a la jubilación.
Ante la interrogante acerca del apoyo que recibe la dirección de Trabajo por parte de otras entidades, la delegada a la asamblea del gobierno en La Habana, se refirió a la total integración con organismos que también tienen en su encargo social la asistencia, como los de salud pública: en la atención a embarazadas con dificultades, quienes reciben apoyo más allá de la ayuda económica, al incluir el acompañamiento y la evaluación de su caso, extensiva hasta después del alumbramiento.
Tal es el papel de entidades como educación, con los hogares de niños sin amparo familiar y otros que contribuyen al funcionamiento de los comedores comunitarios, donde desayunan, almuerzan y comen con una chequera de 45 pesos mensuales, personas de la tercera edad que viven solos. Todo esto como parte un sistema integral, que inserta a especialistas de deporte y cultura, para ofrecer una estancia agradable a ancianos y personas con discapacidad.
“No es otra cosa que el programa del Moncada, periodista”, señala María Isabel, una cubana como muchas por las que todos votamos, con la certeza de estar debidamente representados.