Nuestra prensa alzando trincheras de ideas
Con la pasión de la verdad, a 126 años de fundado el periódico Patria, la prensa cubana sigue abriendo nuevos espacios al pensamiento y la acción

Por: Rosa Pérez López
José Julián Martí -el más inspirador colega de los periodistas cubanos- no había cumplido aún 16 años al dar fe en letra impresa de su profesión y sus principios, cuando era el mes de enero de 1868, sólo tres meses después del alzamiento en el ingenio La Demajagua.
“O Yara o Madrid”, dejaba escrito el preclaro adolescente como alternativa de la libertad o la opresión, en el único ejemplar de El Diablo Cojuelo; mientras en el solitario número de La Patria Libre interpretaba el patriotismo no como “el amor ridículo a la tierra”, sino como “el odio invencible a quien la oprime” y “el rencor eterno a quien la ataca”, en los versos de su poema “Abdala”.
Se vislumbraba desde entonces en Martí ese consecuente compromiso con su tiempo y esa pasión de la verdad que enaltecen el ejercicio profesional del periodismo, y lo elevan a la condición de sacerdocio. El compromiso y la pasión que sirvieron de argumentos al Apóstol para fundar el 14 de marzo de 1892 el periódico Patria.
Eran tiempos de allegar voluntades a la causa de la independencia cubana, durante esa fecunda tregua que sirvió de paciente, esforzado y colosal preámbulo gestor de una guerra necesaria, que precisaba el concurso y la experiencia de los próceres de ayer, y el vigoroso impulso de los pinos nuevos.
“Se pierde una batalla –postuló José Martí- cuando no se guía inmediatamente al ataque la fe que cuesta tanto levantar”. Y para aglutinar y conducir al ataque, cuando fue más necesario, las conciencias dispersas de los patriotas en Cuba y el destierro, surge precisamente Patria: una publicación periódica cuya razón de ser fue enrumbar, desde la esclarecida y visionaria doctrina martiana, el imperioso anhelo emancipador de los cubanos, y ponerlo a cabalgar en la manigua cuanto antes.
Con la pasión de la verdad, 126 años después, sigue nuestra prensa alzando trincheras de ideas, abriendo nuevos espacios al pensamiento y la acción, y dando el santo y seña de los corazones comprometidos con la suerte y el porvenir de Cuba
Podrán los adversarios de la Revolución instrumentar campañas mediáticas que en vano pretendan desvirtuar la grandeza de un proyecto social al que no renunciaremos nunca, y al cual nos hemos afiliado en cuerpo y alma los periodistas cubanos, no sólo como comprometidos cronistas de la historia, sino como activos participantes de esa historia, por el bienestar de la patria que nos legó Fidel, porque “somos un ejército de luz y nada prevalecerá contra nosotros.”