La literatura y el cine: dos manifestaciones en Camionero (II parte)

Camionero constituye un valiente ejercicio fílmico.

La adaptación de piezas literarias al séptimo arte ha propiciado en diversas ocasiones un mayor interés por la lectura de la obra inspiradora

Por: Ana Margarita Sánchez Soler  asanchez@enet.cu

La adaptación de piezas literarias al séptimo arte ha propiciado en diversas ocasiones un mayor interés por la lectura de la obra inspiradora.

Quizá una motivación como esta atrajo a algunos cinéfilos al cuento A la vencida va la tercera, de Yomar González, que devino el punto de partida para la realización de Camionero, de Sebastián Miló.

El guión del cortometraje, escrito por el propio Miló, expone una notable conceptualización de los personajes. Con un texto tan bien escrito ya está asegurado al menos una parte exitosa del recorrido audiovisual.

La historia puede contarse casi por sí sola. Sin embargo, tenemos que agradecer la tensión que va in crecendo en la evolución cinematográfica. El tejido minucioso y sostenido de los acontecimientos violentos en el que subyace la impotencia que conforma, cual gota a gota, el clímax estentóreo que desata la masacre de los jóvenes.

La edición y la fotografía sobrias complementan la tensión dramática del cortometraje y, en ocasiones, contienen un carácter premonitorio de los avatares cruentos.

Este es el caso de la escena en la que se refleja la sombra del camión que transporta a los estudiantes y de ella emergen formas punzantes, así como la toma del número ocho en uno de los árboles de la escuela, nada fortuito si recordamos que esa última toma precede los hechos a los que hacíamos alusión antes, teniendo presente que dicho número simboliza la muerte en lo que popularmente se conoce como “la bolita”.

Además la edición juega un papel determinante en el transcurso del clímax cuando utiliza la alternancia de las escenas de la masacre juvenil y el suicidio, y refuerza la temperatura febril del asesinato, por medio de la continuidad cada vez más acelerada de la línea de una penumbrosa carretera.

Camionero constituye un valiente ejercicio fílmico realizado desde la producción independiente que visibiliza sin afeites una problemática diseminada por todo el mundo.

 

 

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