Volver

Entre tabacos y tabaqueros

Las lecturas de Tabaquería merecen con justeza el nombramiento de Patrimonio Cultural de la Nación, son más de cien años de trabajo, entretenimiento y saber

El oficio data de la segunda mitad del siglo XIX.

Por: Ana Margarita Sánchez  Soler  asanchez@enet.cu

El Festival del Habano culminó este viernes, pero la celebración continúa al cumplirse 154 años de las Lecturas de Tabaquería, actividad que fuera declarada en el 2012 como Patrimonio Cultural de la Nación.

Este ejercicio protagonizado por lector y torcedores tiene grandes particularidades que lo enriquecen y distinguen. La lectura, que resulta en la mayoría de los casos un momento personal, de introspección, aquí se torna pública y adquiere matices escénicos. Los leedores se entregan a una audiencia dispuesta a escuchar mientras sus manos y rostros se dirigen a otra tarea: la de hacer el mejor tabaco del mundo.

El oficio data de la segunda mitad del siglo XIX. Comenzó en La Habana y se extendió al resto del país. Estos trabajadores, que sobrepasan el centenar de hombres y mujeres, ponen a prueba en cada jornada su dicción, voz y aptitudes para la dramatización. Tales requisitos son indispensables en la competencia lectora.

La práctica, desde su surgimiento hasta nuestros días, ha recorrido diversos textos de múltiples temas y géneros. Tanto periódicos y magazines como obras de la literatura universal destacan en la selección de los compendios. El amplio espectro de materiales contribuye al nivel informativo y cultural de los obreros en la fábrica, donde pasan muchas horas en posición sedente realizando el mismo ejercicio.

Algunas acciones tipifican las lecturas durante la producción y han conformado la identidad de esa labor en el sector tabaquero. El toque de la chaveta, una expresión singular, indica el beneplácito o no de un texto por parte de los torcedores. Dicho hecho (más hecho que dicho) es capaz de conformar un código lingüístico propio del gremio. Un movimiento certero y radical naturalizado entre los trabajadores.

Más de cien años de trabajo, entretenimiento y saber. Las lecturas de tabaquería constituyen una tradición que se renueva cada día y emerge con mayor fuerza entre sus protagonistas.

 

 

Publicado: marzo 3, 2018 por Vanessa Alfonso No hay Comentarios

Escriba su comentario