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¿Qué hay detrás de la victoria del gobierno de Ecuador?

El Sí ganó la consulta popular, pero Rafael Correa demostró su arraigo popular

Por Mariela Pérez Valenzuela

Aunque las cifras indican que el gobierno de Lenin Moreno ganó la consulta popular y el reciente referendo efectuado en Ecuador con un 64% de los votos, también lo es que lo hizo con el apoyo de los partidos de derecha que, pasado los momentos triunfales, exigirán al presidente un cambio en la hasta ahora política progresista de la nación meridional.

Esta prueba a la que Moreno sometió a la población en el interés de alejar de manera definitiva de la escena política nacional a quien fuera su amigo y mentor político, Rafael Correa, posee varias lecturas interesantes, algunas de ellas demostrativas de que ni el Sí es tan relevante para el actual gobierno, ni que el fundador de la Revolución Ciudadana está muerto políticamente.

La ecuación es sencilla. El Sí ganó por un 64%, pero el NO obtuvo un 37%, la mitad de lo obtenido por el oficialismo. Correa denunció que su nuevo partido, Movimiento Revolución Ciudadana careció, por órdenes presidenciales, del acceso a la media para presentar su campaña por el NO, y que las condiciones entre oficialistas y opositores eran desiguales.

El pasado mes, tras su retorno de Bélgica luego del desmembramiento de Alianza País, en condiciones irregulares de tipo diverso- el ex mandatario recorrió numerosas provincias para en mítines con pobladores explicarles el verdadero contenido de las interrogantes de la consulta popular y referendo sin la anuencia de la Corte Constitucional y convocada por decretos de Moreno.

Para analistas preocupados por el futuro de la Revolución Ciudadana, tras las enmiendas que sufrirá la Constitución Nacional luego de la victoria oficialista, existe una comprometedora lectura del comportamiento del 64% obtenido del 81% de personas que acudieron a las urnas, en un país donde el voto es obligatorio.

Debido a las alianzas hechas por el oficialismo con partidos de derecha u opuestos a la década progresista dirigida por Correa, es imposible que Moreno pueda adjudicarse la totalidad de los votos. O sea, los grupos opositores a la Revolución y al expresidente se unieron en la causa de de ganar el SI para implementar cambios en la nación y sepultar políticamente al antiimperialista ex Mandatario. Hay que considerar cuánto de ese 64% corresponde a los partidos de los reconocidos contrarrevolucionarios, entre otros, Guillermo Lasso, Cynthia Viteri, Abdala Bucarán, Paco Moncayo, Jaime Nebot.

Resulta casi imposible delimitar cuánto le toca a cada uno pero aunque Moreno tuviera el 50% de ese porcentaje, -un 32%- siempre estaría por debajo del logro del 37% de Correa y su nueva agrupación separada de Alianza País.

Observadores de la política ecuatoriana consideran que acabó una década de Revolución para comenzar una etapa diferente, con enmiendas a la Carta Magna y al menos tres preguntas que quiebran en buena medida algunos de los principios del anterior proyecto político. Los próximos meses serán definitorios del futuro de la nación situada en el centro virtual del Planeta.

Al considerar los factores numéricos, el Presidente a quien Correa apadrinó y fue su vice  durante seis años en su primer mandato, puede decirse que está atado de pies y manos a sus nuevos aliados, a quienes invitó a un diálogo nacional pocos días después de asumir en el Palacio de Carondelet.

La derecha en general jamás entrega un voto sin pedir algo a cambio. Moreno, opinan expertos, carece ahora de fuerza electoral propia para liderar en solitario su nuevo proyecto económico y político, lo cual es conocido por la oposición. Desde cualquier ángulo, y teniendo en consideración las condiciones de cada uno, el real triunfador es Correa y el Movimiento Revolución Ciudadana.
Moreno ha dado señales de hacia dónde llevaría el país. Estudiosos estiman que sus nuevos socios le exigirán la imposición de medidas neoliberales cuando aún está fresca la actuación de la ciudadanía que por esa causa sacó del gobierno a más de un presidente antes de la estabilidad económica, política y social lograda por el proyecto correísta.

Algunas especulaciones respecto hacia dónde se encaminará el país surgieron a partir de que se conociera el apoyo de 36 organizaciones –algunas débiles, es verdad- que apoyaron el SI propuesto por el gobierno en temas como la eliminación de la reelección presidencial –para eliminar a Correa de manera definitiva-   aunque el Mandatario prometió que no tocará a los sectores sociales más vulnerables, como ocurrió, al revés, en Argentina y Brasil.

Se espera, en opinión de economistas, una reforma laboral, una política restrictiva de inversión social, como hizo su colega brasileño, el corrupto Michel Temer, una dependencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), y en lo político, desmontar el Estado de Derecho actual.

Ya el Mandatario anunció la posibilidad de firmar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y asociarse con la Alianza del Pacífico, mientras también se especula sobre la reinstalación de la base militar de Manta, ocupada por los norteños hasta que Correa los sacó durante su primer mandato.
Este es el panorama primario de Ecuador. La aritmética de estas elecciones avizora lo que viene después. De un lado Moreno acompañado por los viejos políticos conservadores, y del otro Correa, no tan solitario como muchos de sus enemigos pensaron, y sin comprometerse con opositores, ni la banca, ni los medios.

Aunque imposibilitado por ahora para un nuevo mandato presidencial, esta figura de fuerte arraigo popular a pesar de las burdas maniobras de sus enemigos, ganó un tercio del electorado. El próximo año habrá elecciones municipales en Ecuador y el movimiento correísta estará presente, más fortalecido, con tiempo para una campaña efectiva. Ya se verá si otros gallos cantarán en Ecuador.

Publicado: febrero 7, 2018 por Radio Metropolitana No hay Comentarios

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