El alma del verso negro

Así presentaban a Gerardo Abreu Fontán, jefe de las Brigadas Juveniles del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en 41 barrios de la capital cubana
Por: Félix Rubén Aloma
Gerardo Abreu Fontán fue el jefe de las Brigadas Juveniles del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en 41 barrios de la Habana. Le gustaba declamar la poesía afrocubana de ahí que le llamaran el alma del verso negro.
Según fuentes consultadas a la edad de 11 años se mudó a la capital en busca de trabajo, pues procedía de la antigua provincia de Las Villas.
Sintió como joven negro la discriminación y decide unirse a la causa contra el régimen del dictador Fulgencio Batista tras el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, para lo cual ingresó al Partido Ortodoxo, donde desempeñó una buena labor y se convirtió en dirigente de base.
Fidel Castro oriente a Antonio Ñico López crear las Brigadas Juveniles, consideradas las tropas de choque del Movimiento en el llano. Gerardo Abreu colaboró en ello, el objetivo del momento era la propaganda, convertir a La Habana en un mural de denuncia.
Entre sus tareas estaba la divulgación de La historia me absolverá, alegato de autodefensa de Fidel en el juicio por los sucesos del 26 de Julio de 1953, así como de los manifiestos uno y dos del M- 26- 7 y la pintura de esas siglas en paredes
Junto al también combatiente Humberto Torres Herrera conocido por el seudónimo de Fonseca ambos participaron en la despedida de quienes salían rumbo a México, para unirse a Fidel Castro en los preparativos de la expedición del yate Granma
Identificado por uno de los esbirros de la dictadura al subir a un ómnibus en la esquina de las calles Infanta y Manglar, es arrestado en la Novena Estación de Policía. Donde fue torturado con el propósito de que delatara a sus compañeros de lucha, pero se encontraron con un joven fiel y valiente: no dijo una palabra.
Su cuerpo al ser hallado en las cercanías de lo que hoy es la Plaza de la Revolución, presentaba 15 perforaciones ocasionadas por armas de fuego, 57 heridas de punzón, sus genitales estaban destrozados y le habían cortado la lengua.
Su muerte se produce el 6 de febrero de 1958 con tan solo 26 años. Se caracterizaba por su honradez, inteligencia natural y valentía. Afirmaba que no quería morir, pero añadía que si exponía su vida era precisamente por vivir.
El joven que declamaba sus versos en emisoras radiales, dio muestra de una vida comprometida con su patria, uno de los fundadores del Movimiento 26 de Julio e integrante de la dirección nacional, reunió fondos, reclutó militantes para apoyar la causa revolucionaria
Tenía el temple de un verdadero líder así era quien sus compañeros de lucha nombraban Fontán.
Hoy jóvenes y familias habaneras disfrutan en el círculo social que lleva su nombre en el municipio de Playa, de esta capital.