Un poema sobre cisne  

 

Luis Rogelio Nogueras  

Ama al cisne salvaje es un poema de Luis Rogelio Nogueras, quien permite que cada quien lo viva a su manera y lleve consigo la verdad de un alma pululante

Por: Ana Margarita Sánchez Soler asanchez@enet.cu

Si el mundo está repleto de letras y alguien se abruma entre todas ellas, cómo elegir, con cuáles de todos los textos quedarse, qué autor entre tantos nos dejará grabado un ápice de sí mismo…

Invito a reflexionar sobre aquellas obras que denominamos preferidas. Hoy habitamos una era de sobreinformación en la que se implican toda clase de contenidos. Amén de ello siempre hay quienes dejan un espacio para la sensibilidad y no la sensiblería. Están los que además de elegir, abogan por una selección plausible, profunda, de buen gusto.

Habrá quien haya seleccionado alguna vez Ama al cisne salvaje como su poema predilecto.

Ojeando una selección completa de poesía perteneciente a Luis Rogelio Nogueras, volví a encontrarlo. Con sus alas dispuestas a su más puro antojo me miraba orgulloso, excelso.

¿Por qué no permitir que otros descubran al poeta? Particularmente sugiero una a la que coloqué el sello de preferido: Ama al cisne salvaje. Cualquier día, toda hora e infinitas circunstancias, son oportunas para avivar el vuelo de esta rara ave.

Con igual título concibió una novela el “Wichy”, como también le llamaban a Nogueras. Todo comenzó al inspirarse en un verso del poeta estadounidense Robinson Jefers. No bastaba un solo lenguaje para reverenciar al ave de vuelo venturoso y presencia marmórea. Firme e inamovible lo vi, mas no lo retuve. Nadie puede hacerlo.

Este poema exhorta a contemplar esa criatura, pero advierte la imposibilidad de capturarlo. El cisne es inapresable, no posee un dueño porque no hay propietario capaz de ocupar con sus manos tanta grandeza.

Los versos son poema, música o lienzo, cada quien los viva a su manera y lleva consigo la verdad de un alma pululante. En efecto, hay que amar al cisne salvaje y dejarlo partir. Luego ver cómo el viento se lleva la estela que a su paso entre los aires deja el hermosísimo poema.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *