Evitar la cocaína a toda costa

Puede crearse una adicción incluso con una sola dosis, y esa única vez también puede matar. Por eso es muy importante evitar la cocaína a toda costa

Infografía

Por: M.Sc. Dr. Alberto Quirantes Hernández *

La cocaína es una potente y peligrosa droga.Se obtiene de las hojas desecadas de la planta de la coca y es muy adictiva.

La cocaína es quizá la droga más sujeta a sufrir adulteraciones. Los traficantes, para ampliar sus ganancias  a costa del bolsillo de los consumidores, generalmente la mezclan con otras sustancias, tales como maicena, talco o azúcar y pueden dejarla con sólo un 30 a 40 por ciento de cocaína, lo cual sigue siendo muy dañino.

Esta perversa droga es un potente estimulante. Pero esa fantasía es solo de momento, o por un solo momento, y lleva a los consumidores a  nuevas dosis de la droga que provoca una mayor intoxicación y con conmina a seguir gastando su dinero, incluso  hasta llegar a convertirse en un pleno adicto.

Los perversos entresijos cerebrales de la cocaína

Por la acción maligna de la cocaína, el cerebro fabrica una mayor cantidad de dopamina; que es una sustancia química transmisora de mensajes en el interior del órgano.

Esta mayor concentración de dopamina crea el fuerte y artificial estímulo asociado a la cocaína; pero también produce muchos y graves problemas.

La cocaína, aunque se consuma una sola primera vez,  puede desarrollar un deseo incontenible de volver a utilizarla, pues es muy adictiva. Su uso repetido conduce a desarrollar tolerancia a esta droga y surge la imperiosa necesidad de consumir más y más cocaína para alcanzar el mismo fuerte y artificial estímulo.

Venenosos efectos de la cocaína

La cocaína aumenta el ritmo cardíaco y provoca una fuerte taquicardia, así como alteraciones en la frecuencia respiratoria, la tensión arterial  y la temperatura corporal.Todos son eventos de elevada peligrosidad.

El consumidor tiende a apretar fuertemente la mandíbula y hacer rechinar los dientes, con lo que suele provocar afectaciones en la zona de la boca. Presenta falta de apetito, delgadez y menor necesidad de dormir.

Además de volverse locuaz y parlanchín, refleja sensaciones de inquietud, irritabilidad e ideas obsesivas. El consumo puede hacer a la gente volverse violenta y comportarse de una forma imprevisible.

También puede provocar graves complicaciones médicas como infartos del corazón, accidentes cerebro-vasculares y convulsiones hasta llegar al coma e, incluso a la muerte.

Se ha reportado que algunas personas que se inician con la cocaína han muerto de forma súbita después de consumir la droga, incluidos los jóvenes. Durante determinados períodos de tiempo, puede llegar a perder el sentido del olfato o provocarse diversas lesiones en sus fosas nasales como hemorragias por la nariz, ronquera o problemas para tragar cada vez más intensos e incluso la perforación del tabique nasal.

Compartir agujas entre cocainómanos incrementa de forma considerable el riesgo a desarrollar enfermedades como hepatitis o sida.

A la larga esta droga hace que la gente se vuelva nerviosa, tensa e irritable de manera permanente, ataques de pánico e incluso una psicosis plenamente desarrollada, oyen voces inexistentes y pierden el contacto con la realidad.

Otros efectos destructivos a largo plazo puede ser la gangrena intestinal provocada por la reducción del riego sanguíneo, al ser la cocaína un potente vasoconstrictor; también el consumidor suele quejarse de agotamiento físico, náuseas y dolor abdominal, fuertes dolores de cabeza y presentar problemas de salud provocados por la desnutrición.

Diversas  investigaciones han demostrado que mezclar la cocaína con  alcohol aumenta de forma considerable las probabilidades de muerte súbita.

No arruines tu vida ni la de tu familia

Puede crearse una adicción incluso con una sola dosis. Son muy elevadas las probabilidades. Y esa única vez también puede matar. Por eso es muy importante evitar la cocaína a toda costa.

Además, aunque la cocaína no acabe definitivamente con la vida de una persona, lo más probable es que la arruine por completo. Por eso, no pruebes la droga.

 

* Master en Ciencias y Profesor Consultante

Jefe del Servicio de Endocrinología

Hospital Docente Dr. Salvador Allende

La Habana – Cuba

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *