Lun. Sep 16th, 2019

Una Universidad prestigiosa no solo por su historia

Este 5 de enero la Universidad de La Habana (UH) cumple 290 años, sin renunciar a su misión de ser espacio de reflexión, creación de conocimientos científicos, tecnológicos y de formación de valores

La Universidad de La Habana (UH) cumple 290 años

Por: Carlos Heredia Reyes

En enero de 1928 la capital fue sede de la VI Conferencia Panamericana a la cual acudirían mandatarios y representantes de países del continente americano, como el presidente estadounidense Calvin Coolidge, y por ello el gobernante de turno, Gerardo Machado, inauguró varias obras, entre ellas, la escalinata de la Universidad de La Habana.

Este 5 de enero la prestigiosa institución arriba a sus 290 años de fundada y entre los hechos vinculados a su historia está precisamente este, además de otros de gran trascendencia como la fundación en sus predios de la Federación Estudiantil Universitaria, el protagonismo de los líderes estudiantiles Julio Antonio Mella y José Antonio Echeverría, el descenso por su amplia y ancha escalinata de la Generación del centenario en su Marcha de las antorchas, y la formación revolucionaria en sus aulas del joven Fidel Castro.

El 5 de enero de 1728 por iniciativa de frailes dominicos surgió la “Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana”, la primera de Cuba, en el convento de San Juan de Letrán, y como las condiciones estructurales del edificio no eran las mejores, se tornaba incómodo e inadecuado, el 1 de mayo de 1902 comenzó su traslado a la Colina de Aróstegui, conocida también como la “Loma de la pirotecnia”, en el Vedado.

Así, comenzaron a erigirse los primeros edificios, entre ellos, el Aula Magna, cuya construcción, a cargo del arquitecto Francisco Ramírez, se terminó en 1911.

Casi toda la arquitectura de la Universidad de La Habana es ecléctica con un fuerte componente neoclásico, como símbolo de modernidad. La mayoría de las facultades, a las cuales se accede por pequeñas escalinatas, semejan un templo grecorromano que dan idea de grandeza y monumentalidad.

Como bien ha señalado el Historiador de La Habana, Doctor Eusebio Leal, en estos casi tres siglos de existencia ha sido destacado el rol desempeñado por esa institución en la consolidación de la nacionalidad cubana, así como su aporte en el devenir histórico del país.

“Nuestra Universidad es escenario en el que se vinculó la juventud a las causas más progresistas, avanzadas, revolucionarias de la sociedad”, afirmó, y recordó que en sus aulas forjó sus convicciones Fidel Castro.

Precisamente al líder de la Revolución Cubana estarán dedicadas las actividades por el aniversario 290 de la UH, las cuales se extenderán durante todo el 2018, como anunció en conferencia de prensa, su rector, Gustavo Cobreiro.

Bajo el slogan “Alma Viva”, la campaña girará en torno a su historia a través de ejes temáticos fundamentales, que visualizan a la institución como un espacio de investigación y producción científica, de formación académica, además de sus aportes al desarrollo económico del país y al contacto directo con la comunidad, el arte y el deporte.

“La Universidad ha estado en el centro de todos los grandes momentos del país y merece que le demos toda la significación que tiene”, dijo.

En sus facultades más de 40 mil estudiantes cursan carreras en las tres modalidades de la educación superior cubana.

Como explicó el rector en su encuentro con la prensa, en su campus universitario se desarrollan cerca de 90 acciones científico-académicas al año, y con cada etapa lectiva, reciben títulos de Doctor en Ciencias 100 profesores universitarios, y ocho mil extranjeros entran cada año a recibir estudios en algún diplomado, maestría, carrera, semestre o curso temático.

En el ámbito investigativo, posee más de 450 proyectos de investigación, con cerca de 3 mil estudiantes de pregrado vinculados a ellos.

Por todo lo anterior, sin dudas, el prestigio alcanzando por la casi tricentenaria institución no solo se debe a su historia, de por sí cargada de hechos trascendentales, sino a su aporte al desarrollo económico y social de la nación.

Llega a sus 290 años sin renunciar a su misión de ser espacio de reflexión, creación de conocimientos científicos y tecnológicos y de formación de valores, para coadyuvar a la continuidad histórica de la Revolución Cubana y al enriquecimiento cultural de la sociedad.